La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó por unanimidad una reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos con el objetivo de hacer más atractivo el sector para la inversión privada y extranjera, en un contexto de crisis económica y caída de la producción de crudo. La votación se conoció el 29 Ene, 2026 a las 04:24 p.m. (EST).
Qué cambia con la reforma y cómo impacta en el esquema petrolero
El Parlamento venezolano, bajo control del chavismo, sancionó una modificación del marco regulatorio que, según lo informado, reduce el peso del control estatal que predominó durante las últimas dos décadas. Entre los puntos centrales se incluye una flexibilización de las reglas para la participación de compañías privadas en proyectos petroleros, junto con la posibilidad de reconocer el arbitraje internacional para la resolución de controversias vinculadas a inversiones.
La reforma también incorpora un esquema pensado para que haya un pago más directo de regalías al Estado venezolano. En paralelo, se planteó que quienes inviertan en los proyectos asuman los costos operativos y también los riesgos de financiamiento, de acuerdo con la información oficial divulgada.
La norma todavía no entra en vigencia: para que se aplique deberá ser promulgada por Delcy Rodríguez y publicada en la Gaceta Oficial.
Declaraciones oficiales y defensa del nuevo marco legal
Tras la votación, el titular de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, celebró la sanción de la reforma y la presentó como un paso con proyección a futuro. En la misma línea, sostuvo que el país podría atravesar una etapa favorable luego de los años de dificultades.
Por su parte, Delcy Rodríguez describió la reforma como una ley que busca ofrecer seguridad jurídica, alineada con prácticas internacionales del sector. Al mismo tiempo, subrayó que los yacimientos petroleros seguirán siendo propiedad del Estado y remarcó que el nuevo marco pretende mantener criterios vinculados con la soberanía nacional.
El contexto político: la captura de Nicolás Maduro y el rol de Estados Unidos
El debate legislativo se desarrolló semanas después de la captura de Nicolás Maduro tras una operación militar estadounidense en Caracas, según se relató en el contenido. A partir de ese episodio, el gobierno de Estados Unidos manifestó su intención de impulsar la recuperación de la industria petrolera venezolana y de procurar que los ingresos derivados de las exportaciones se orienten en beneficio de la población.
En ese marco, el presidente Donald Trump firmó recientemente una orden ejecutiva destinada a proteger esos recursos frente a eventuales reclamos judiciales de acreedores internacionales.
También se destacó la evaluación del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien habló del alcance de la reforma durante una comparecencia ante el Congreso: consideró que elimina varias de las limitaciones impuestas durante la era de Hugo Chávez para la inversión privada en petróleo. De todos modos, advirtió que el cambio podría no alcanzar para atraer todo el capital requerido, aunque lo describió como un avance relevante.
Antecedentes: de la reforma de 2006 a la salida de empresas
El nuevo marco busca revertir el efecto de políticas que le dieron a Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) un control mayoritario en los proyectos y restringieron márgenes de autonomía para los socios privados. El texto recordó que, en 2006, una reforma impulsada por Hugo Chávez reemplazó los convenios operativos por empresas mixtas con mayoría estatal.
Ese giro derivó en la salida de compañías como ExxonMobil y ConocoPhillips, que más tarde llevaron sus reclamos a tribunales internacionales. Otras firmas, como Chevron, permanecieron en el país, aunque bajo condiciones consideradas menos favorables en el mismo repaso histórico.
Reservas, deterioro productivo y situación financiera de PDVSA
Venezuela cuenta con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, estimadas en 303.000 millones de barriles, de acuerdo con la Oficina de Información Energética de Estados Unidos. Sin embargo, pese a ese volumen, la producción se redujo de manera sostenida durante la última década, en un escenario atribuido a falta de inversión, mala gestión y corrupción dentro del chavismo.
La nota también mencionó que la situación financiera de PDVSA se vio condicionada por una elevada deuda externa y por la caída del precio del crudo.
En el plano político interno, se indicó que Delcy Rodríguez ya había anticipado la necesidad de abrir el sector a capitales internacionales durante su primer mensaje de memoria y cuenta, el 15 de enero, en un contexto de presión de Donald Trump, con la meta de recuperar capacidad productiva y generar divisas.
La reforma aprobada por la Asamblea Nacional quedó presentada como el primer paso legislativo en esa dirección y como una redefinición del marco jurídico de una industria clave para la reconstrucción económica del país.




