Situación política y cambios recientes
La escena venezolana cambió drásticamente a comienzos de 2026. Con la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026, se abrió un período de transición marcado por tensiones internas y reacomodamientos en las fuerzas armadas residuales. También hubo presiones de actores externos. En ese marco, Delcy Rodríguez asumió la presidencia interina del aparato estatal chavista y promovió decisiones destinadas a dar continuidad administrativa y a buscar reconocimiento político.
Entre las medidas adoptadas por el gobierno interino figuran cambios en los mandos militares y aperturas económicas orientadas al sector hidrocarburos. Se concretaron pactos que implicaron la entrega de recursos energéticos por montos evaluados en más de 100 millones de barriles. Ese paquete de decisiones buscó mostrar gestión y atraer legitimidad en un contexto de fragilidad política.
Qué muestran las encuestas: ventaja clara de Machado
Varios sondeos realizados entre enero y marzo de 2026, planteando escenarios de elecciones libres y competitivas, coinciden en un resultado contundente. La líder opositora María Corina Machado aparece muy por delante de Delcy Rodríguez entre los votantes que desean un cambio.
En una de las encuestas más representativas se registra un apoyo de 67% para Machado frente a un 25% para Rodríguez en un escenario hipotético de presidenciales. Otra simulación proyecta a Machado con un respaldo del 70,6% en intención de voto abierta, que se eleva a 82,4% en un mano a mano, mientras que Rodríguez aparece con valores marginales: 2,7% en la abierta y 4,8% en el duelo directo. Un tercer sondeo, focalizado en ciudadanos dentro del país, sitúa a Machado preferida por 51,6% frente a un 14% para Rodríguez cuando se consulta por quién debería asumir el poder en la transición.
Más allá de las diferencias metodológicas entre estudios, el patrón es coherente. Hay un rechazo amplio al continuismo chavista y una preferencia por una figura opositora que simboliza cambio. Ese rechazo se traduce en cifras que ubican a Rodríguez con bajas tasas de aceptación frente a una demanda ciudadana clara por procesos electorales.
Prioridades públicas y legitimidad de la transición
Las consultas a la ciudadanía reflejan prioridades definidas. Un 73,4% de la población pone como prioridad la realización de elecciones presidenciales libres. Un 70,6% favorece la celebración de un referendo constitucional como parte de la hoja de ruta para reordenar el país. Al mismo tiempo, los sondeos registran que un 90,1% rechaza que Rodríguez lidere la transición y un 88,1% quiere su salida del mando transitorio.
En ese marco, el liderazgo de Machado aparece como el principal activo electoral de la oposición. Su perfil de oposición dura y su visibilidad pública le otorgan centralidad. Sin embargo, su condición de exiliada y antecedentes de inhabilitaciones generan dudas sobre su capacidad real de competir en igualdad de condiciones si las elecciones se convocaran de inmediato.
Escenarios y riesgos: estrategias del oficialismo y preguntas abiertas
La apuesta del oficialismo interino ha sido apuntalar legitimidad mediante gestos económicos y cambios en la cúpula militar. Esa combinación busca neutralizar presiones internas y externas. Incluye mostrar capacidad de gestión y ofrecer resultados que reduzcan el desgaste político. Aun así, las encuestas sugieren que esas medidas no revierten la percepción mayoritaria de rechazo hacia la continuidad del chavismo.
Si se convocaran elecciones libres, la gran pregunta es quién capitalizaría en la práctica el apoyo que las encuestas le atribuyen a Machado. Si puede volver al país y competir sin impedimentos, los estudios proyectan un triunfo amplio. Si su participación se ve obstaculizada por limitaciones legales, logísticas o decisiones administrativas, se abriría una disputa interna en la oposición sobre candidaturas alternas y sobre la capacidad de traducir ese respaldo en votos efectivos.
Otro factor clave es la percepción regional sobre la intervención extranjera que precipitó la caída del gobierno anterior. En algunos estudios la operación internacional registra apoyos y rechazos distribuidos en la región. Esa variable puede incidir en la narrativa pública y en la legitimidad que distintas fuerzas intenten construir ante la ciudadanía venezolana y ante gobiernos extranjeros.
El resultado real de una competencia electoral dependerá de decisiones administrativas y jurídicas sobre la participación de candidatos, del calendario electoral que se establezca y de la capacidad de los actores para garantizar procesos competitivos. Las encuestas de inicio de 2026 plantean hoy una ventaja amplia y sostenida de Machado, pero su traducción en un triunfo efectivo requiere condiciones concretas y verificables.




