El dato del mes
El nivel de actividad en la construcción registró en febrero una contracción mensual desestacionalizada de -1,3% respecto de enero y una caída interanual de -0,7%. El informe oficial fue publicado el 9 de abril de 2026 y, pese a la baja puntual de febrero, el acumulado del primer bimestre (enero-febrero) mostró un pequeño incremento interanual de +0,3% respecto a 2025. Esa lectura deja a la actividad en un terreno de volatilidad: algunos indicadores sectoriales mejoran, pero varios insumos clave sostienen retrocesos que condicionan la dinámica general.
Detalle por insumos y materiales
El análisis por rubros exhibe recortes acentuados en artículos vinculados a terminaciones y materiales cerámicos. Entre los más afectados aparecen los pisos y revestimientos cerámicos, con una baja mensual de -25,0% y un retroceso en el bimestre de -17,3%. Los mosaicos graníticos y calcáreos mostraron una merma similar, con -21,5% en la comparación mensual y -17,5% en el acumulado bimestral. Otros insumos con descensos relevantes incluyen el yeso, que cayó -18,9% frente a enero y acumuló -14,1% en el bimestre; los ladrillos huecos, con -12,1% mensual y -13,5% bimestral; y el cemento Portland, que registró una baja de -5,3% tanto en la comparación mensual como en la bimestral. También se observaron retrocesos en placas de yeso y en algunos productos vinculados a la obra metálica y al asfalto. En contraste, el hormigón preparado mostró un desempeño positivo y se destacó con un aumento mensual de +15,7%, lo que señala comportamientos heterogéneos dentro del sector y distintas trayectorias según el tipo de obra y la etapa constructiva.
Empleo, expectativas y lectura sectorial
En el frente laboral, la información oficial indica que el empleo registrado en el sector creció 3,6% interanual en enero, alcanzando un total de 386.177 puestos de trabajo. Ese repunte en el empleo actúa como un ancla favorable dentro de un panorama productivo que, por ahora, muestra señales mixtas: hay recuperación de puestos laborales y aumento en determinados insumos, pero también contracción en materiales de terminación y presión sobre la demanda.
La encuesta incluida en el informe refleja las prioridades de las empresas para reactivar obras privadas y públicas. En obra privada, las dos demandas más frecuentes fueron la reducción de cargas fiscales, mencionada por el 25,1% de los consultados, y la búsqueda de mayor estabilidad en los precios, indicada por el 21,3%. En obra pública, las respuestas fueron similares, con el 23,9% reclamando alivios fiscales y el 21,8% apuntando a la estabilidad de precios. Estas expectativas muestran que las empresas ubican en la carga fiscal y en la previsibilidad de costos dos condicionantes centrales para impulsar la inversión y la actividad.
Analistas del sector interpretan los números como parte de una tendencia volátil que depende tanto de la evolución de la demanda interna como de políticas de incentivo a la inversión. Entre los factores que condicionan el sector aparecen la inflación, la estabilidad macroeconómica y el ritmo de la inversión pública, elementos que interactúan con decisiones empresarias sobre arranque o postergación de obras. Asimismo, la disponibilidad de crédito y la velocidad en la liquidación de certificaciones resultan claves para sostener continuidad en los proyectos.
Panorama y perspectivas
El comportamiento de los primeros meses del año plantea un escenario de lectura dual: por un lado, el bimestre acumulado positivo aporta un punto de soporte estadístico; por otro, la caída de febrero y la debilidad de varios insumos ponen en evidencia vulnerabilidades que podrían ampliarse si no se verifican mejoras en la demanda y en la cadena de pagos. Para que la actividad recupere impulso de forma sostenida, el sector necesitará señales claras tanto desde la política económica como desde la inversión privada y pública.
En el corto plazo es probable que la heterogeneidad entre rubros continúe: obras que requieren hormigón y estructuras pesadas podrían mantener dinamismo, mientras que actividades intensivas en terminaciones y material cerámico seguirían más complicadas. Medidas como incentivos fiscales temporarios, mayor previsibilidad en los contratos públicos, facilidades de financiamiento para obra privada y agilidad en la certificación de avances pueden contribuir a reducir la incertidumbre y promover el reinicio de proyectos. El informe del organismo público sirve como mapa de puntos débiles y fuertes y deja en manos de actores públicos y privados la definición de medidas que permitan consolidar una recuperación más amplia.




