Un respiro frágil en los precios
El mercado petrolero abrió la semana con los precios contenidos en torno a US$ 100 por barril, tras un rebote impulsado por una tregua temporal entre Estados Unidos e Irán. En la sesión más reciente, el crudo de referencia Brent operó cerca de US$ 95,92 y el WTI se ubicó en torno de US$ 97,96. Los movimientos intradía fueron acotados. Aun así, operadores advierten que el alivio es de corta duración: la tregua tiene vigencia limitada y la percepción de riesgo geopolítico sigue incidiendo en la formación de precios.
Por qué el Estrecho de Ormuz determina el ánimo del mercado
El foco que mantiene en vilo a economías y operadores es el Estrecho de Ormuz, un cuello de botella clave para el suministro energético mundial. Por allí transitan cerca de 21 millones de barriles diarios, cifra equivalente a aproximadamente el 20% del petróleo y del gas que se comercializa globalmente. Cualquier interrupción en ese corredor puede traducirse rápidamente en recortes relevantes de oferta: un cierre parcial podría implicar pérdidas iniciales del orden de 7 a 10 millones de barriles por día. Las reservas estratégicas no cubrirían más que unas 90 días al ritmo actual de consumo, según estimaciones de organismos internacionales del sector.
Impacto en mercados, inflación y economía local
La tensión en la región y la suba acumulada del crudo desde octubre de 2025 —del orden de un 50% en los principales contratos— tuvieron efectos directos e indirectos. En los mercados bursátiles hubo movimientos mixtos: bolsas europeas y asiáticas mostraron avances por el alivio temporal, mientras algunos índices de Estados Unidos operaron con cautela ante datos macro que señalan presiones inflacionarias. El índice de precios al consumidor de Estados Unidos subió hasta el 3,4% anual en abril, desde el 2,4% del mes previo, con la partida de energía registrando aumentos anuales cercanos al 15%.
La influencia de los precios internacionales del petróleo también se siente con fuerza en economías importadoras de combustibles. En Argentina, por ejemplo, el precio de venta al público de combustibles aumentó de forma sostenida en los últimos meses: desde enero de 2026 se acumuló una suba cercana al 25% en naftas y combustibles vinculados al mercado doméstico. Algunos productos se venden en surtidores a valores equivalentes a ARS 1.200 por litro. El encarecimiento energético es uno de los factores que explican la persistencia de un nivel de inflación mensual elevado en el país.
Riesgos, escenarios y qué seguir
La tregua anunciada ofrece un respiro, pero la situación sigue siendo frágil. La cronología muestra un aumento de tensiones a partir de octubre de 2025, con episodios de ataques a buques y uso de drones, y nuevas escaladas en marzo de 2026 que elevaron la probabilidad de respuestas militares o bloqueos. El acuerdo temporal anunciado en abril de 2026 abrió ventanas de negociación, pero la posibilidad de un cierre parcial del estrecho continúa como riesgo real. Modelos de mercado proyectan que los precios podrían superar fácilmente los US$ 110 por barril si la tensión escala; en escenarios extremos las cotizaciones podrían acercarse a rangos de US$ 150-200 por barril, según proyecciones financieras.
En el corto plazo, los operadores seguirán la evolución de la tregua, los movimientos de flota en la región y cualquier anuncio sobre sanciones o represalias que pueda alterar el tránsito marítimo. En lo inmediato, la prima de riesgo geopolítico, calculada en torno a US$ 10-15 por barril, sigue limitando la estabilidad de los precios, aun cuando la oferta física no haya sufrido interrupciones masivas.
Para economías como la argentina, la combinación de precios internacionales altos y una estructura con necesidad de importaciones energéticas genera un doble efecto: presiones sobre las variables fiscales y cambiarias y transmisión a precios domésticos en sectores sensibles como transporte y alimentos. En un contexto global ya afectado por la inflación, una nueva escalada en Ormuz tendría consecuencias macroeconómicas amplias.
El panorama actual muestra un mercado que se estabiliza momentáneamente en niveles altos, pero cuya continuidad depende de decisiones políticas y militares aún por resolverse. La atención seguirá puesta en los movimientos en el Estrecho de Ormuz y en los próximos anuncios de los principales actores internacionales.
Descargo legal: Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoramiento de inversión. Las decisiones financieras requieren análisis especializado y la consideración de múltiples factores de riesgo.




