Las tasas, banco por banco
El plazo fijo tradicional a 30 días ofrece hoy rendimientos que van del 15% al 19,5% de tasa nominal anual (TNA), según el banco. El Banco Provincia encabeza el ranking con 19,5% TNA, seguido por BBVA Argentina con 18,75% y Banco Galicia con 18,25%. En el tramo medio aparecen Banco Macro (18%), Banco Nación, ICBC Argentina y Banco Credicoop, los tres en 17,5%, y Banco Ciudad con 17%. En los últimos puestos se ubican Banco Patagonia con 16% y Banco Santander Argentina con 15%. La diferencia entre el mayor y el menor rendimiento del ranking es de 4,5 puntos porcentuales.
En términos concretos, un depósito de $1.000.000 a la tasa intermedia de 17,5% TNA genera un interés de aproximadamente $14.380 al cabo de un mes, lo que deja un capital final de $1.014.380. El número es nominal: a precios reales, el resultado depende de cuánto avanzó la inflación en ese mismo período.
Por qué el rendimiento real sigue en negativo
El problema central del plazo fijo no es la tasa en sí misma, sino la brecha con la inflación. Aunque la suba de precios viene desacelerando desde los picos de fines de 2024, el ritmo mensual del índice de precios al consumidor del INDEC todavía supera lo que rinde un depósito a 30 días en la mayoría de los bancos. Eso convierte al plazo fijo tradicional en un instrumento de rendimiento real negativo: el ahorrista recibe más pesos al vencimiento, pero esos pesos compran menos que al momento del depósito.
Esta dinámica no es nueva en Argentina. Históricamente, cada vez que la tasa de política monetaria del Banco Central se ubica por debajo de la inflación, los bancos trasladan esa señal a las tasas pasivas y el plazo fijo deja de funcionar como resguardo de valor. El ciclo actual reproduce ese patrón: el BCRA sostuvo recortes de tasas durante los últimos meses en línea con la desaceleración inflacionaria, pero la velocidad del ajuste hizo que la tasa real pasiva se mantuviera en terreno negativo.
Hacia dónde van los ahorristas
La alternativa más elegida en este contexto son las billeteras virtuales y los fondos comunes de inversión money market. Ambas opciones ofrecen liquidez inmediata, con el dinero disponible en el día y sin el plazo mínimo de 30 días, además de tasas que, en varios casos, se acercan o superan a las de los plazos fijos de los bancos privados más rezagados del ranking.
Los fondos money market invierten principalmente en cauciones bursátiles e instrumentos de corto plazo, y su tasa efectiva diaria se actualiza de manera constante. Cuando la curva de tasas es relativamente plana y la inflación sigue siendo el parámetro de referencia, la liquidez pesa tanto como el rendimiento en la decisión del ahorrista minorista.
Desde las plataformas digitales, la propuesta es más directa: el dinero acreditado en cuenta remunera desde el primer día sin condición de plazo. Esa simplicidad operativa, sumada a la posibilidad de retirar el capital en cualquier momento, hace que el costo de oportunidad de dejar la plata en un plazo fijo tradicional sea más difícil de justificar.
Qué mirar en las próximas semanas
La evolución de las tasas pasivas dependerá de dos variables que se mueven en paralelo: el dato de inflación mensual del INDEC y las decisiones de tasa del BCRA. Si la inflación continúa bajando y el Central acompaña con nuevos recortes, la TNA del plazo fijo podría seguir ajustándose a la baja. Si, en cambio, la desaceleración inflacionaria se frena o hay presión cambiaria, los bancos podrían verse obligados a subir las tasas para retener depósitos.
Por ahora, el spread de 4,5 puntos entre el banco que más paga y el que menos paga indica que hay diferencias reales según la entidad. Para el ahorrista que de todas formas prefiere el plazo fijo —por simplicidad, por garantía del Fondo de Garantía de los Depósitos (FGD) o por hábito—, comparar entre bancos tiene sentido concreto: en un depósito de un millón de pesos a 30 días, la diferencia entre el 15% y el 19,5% TNA equivale a cerca de $3.750 de interés adicional.




