El S&P 500 cerró su mejor trimestre en seis años con un alza acumulada del 13% desde fines de marzo. Goldman Sachs le atribuye ese movimiento a un factor estructural: el aumento generalizado del gasto de capital, empujado en buena parte por la infraestructura de inteligencia artificial. Para el banco, esa expansión del capex le da piso al rally actual, porque el crecimiento de los beneficios corporativos explica casi todas las ganancias del índice en el último año.
El capex de IA pasaría de USD 757.000 millones en 2026 a más de USD 1 billón en 2027
Las proyecciones de Goldman apuntan a que el gasto de capital de los grandes proveedores de infraestructura de IA alcanzará entre USD 754.000 millones y USD 757.000 millones en 2026, lo que implica un salto de entre 83% y 84% respecto de 2025. Para 2027, las estimaciones del banco oscilan entre USD 905.000 millones y USD 920.000 millones. John Flood, estratega de la firma, va más lejos y calcula que el gasto de los hyperscalers podría superar los USD 1,1 billón, por encima del consenso del mercado.
Ese volumen de inversión también se refleja en las utilidades. Según el equipo de Goldman, la infraestructura de IA explica cerca del 40% al 50% del crecimiento de beneficios del S&P 500 proyectado para 2026, según la métrica que se use. La cartera que el banco armó en torno a la construcción de centros de datos acumula un retorno de casi 60% en lo que va del año.
Peter Oppenheimer dijo que es un ciclo amplio por primera vez en una generación
Peter Oppenheimer, estratega jefe de renta variable global del banco, describió el fenómeno con una frase que resume la tesis: «por primera vez en realmente una generación», las grandes economías están registrando un incremento amplio y simultáneo del gasto en capital fijo. Esa condición, en su lectura, diferencia al ciclo actual de los rallies anteriores, que dependían más de la expansión de múltiplos que de ganancias reales.
El mercado cotiza hoy a 21 veces los beneficios proyectados. Goldman considera que esa valuación se sostiene por una rentabilidad corporativa cercana a máximos históricos y por un nivel de tasas de interés que, aunque no es bajo, no comprime los múltiplos con la misma intensidad que en otros ciclos de suba.
El S&P 500 tiene un objetivo de 7.600 puntos para fin de 2026
La proyección oficial del banco para el S&P 500 a fin de 2026 es de 7.600 puntos, un avance de 6% desde los niveles de abril. Flood, por su parte, sostuvo que el índice podría superar los 8.000 puntos en los próximos meses si el contexto de beneficios y flujos de inversión se mantiene.
Ben Snider, estratega de renta variable estadounidense, marcó el próximo reporte de resultados del segundo trimestre como una prueba clave. Si las ganancias corporativas confirman la dinámica que sostiene la tesis del capex, el rally tendrá margen para seguir. Si los números decepcionan, las valuaciones actuales dejarán poco espacio para errores.
Goldman propone rotar desde semiconductores hacia la nube
Pese a la visión general alcista, el banco sugiere un movimiento dentro del propio ciclo de IA. Los estrategas aconsejan tomar ganancias de manera moderada en semiconductores, que registraron alta volatilidad en los últimos meses, y reasignar parte de esa exposición hacia proveedores de servicios en la nube y grandes plataformas tecnológicas. Amazon, Microsoft y Meta aparecen entre los nombres que Goldman destaca para capturar la fase siguiente del ciclo de gasto.
La lógica es simple: los chips ya tuvieron una suba fuerte y concentran riesgo de ejecución; los proveedores de nube, en cambio, son los destinatarios directos del capex que los hyperscalers siguen comprometiendo trimestre a trimestre. En ese marco, Goldman también tomó como señales favorables el mercado laboral firme y un sentimiento del consumidor mejor al esperado, dos datos que, a su entender, respaldan la continuidad de los beneficios corporativos en la segunda mitad del año.




