Compañía Mega inauguró en junio una ampliación de su planta de fraccionamiento en Bahía Blanca que eleva la capacidad de producción de líquidos de gas natural de 4.800 a 7.200 toneladas diarias. El proyecto insumió tres años de obra y ya opera a 5.600 toneladas diarias mientras se completan los trabajos restantes. El 80% del volumen adicional se destinará a exportación de GLP y gasolina natural hacia Brasil y mercados asiáticos.
Tomás Córdoba, CEO de la compañía, dijo que hasta ahora producían unas 4.800 toneladas diarias de líquidos de gas natural y que con la ampliación podrán llegar a 7.200 toneladas diarias. Mega procesa etano, propano, butano y gasolina natural provenientes de Vaca Muerta y del yacimiento convencional Loma La Lata. La empresa está controlada por YPF (38%), Petrobras (34%) y Dow (28%).
Facturación de u$s 650 millones en 2025
En 2025, con una producción de 4.800 toneladas diarias, la compañía facturó alrededor de u$s 650 millones. En el primer trimestre de este año, Mega reportó ingresos por $218.477 millones y una utilidad neta de $86.446 millones. Según las proyecciones de Córdoba, la producción adicional que aporta la ampliación podría generar ventas anuales de entre u$s 200 y u$s 220 millones, tomando como referencia los precios promedio de 2025.
El CEO aclaró que usan ese año como base porque 2026 mostró alta volatilidad. Los precios cayeron al inicio, subieron con fuerza durante el conflicto en Medio Oriente entre marzo y mayo y luego volvieron a niveles similares a los previos.
El etano tiene un solo comprador y el GLP va al exterior
El etano que produce Mega tiene un único destino local: la planta Polisur de Dow en Bahía Blanca. En cambio, el GLP, con propano y butano, y la gasolina natural encuentran demanda internacional. Brasil concentra buena parte de esa demanda porque gran parte de su población usa gas envasado para cocinar y calefaccionarse, y también hay mercados relevantes en Asia. La gasolina natural se exporta prácticamente en su totalidad porque no tiene uso en el mercado argentino.
Córdoba sostuvo que los conflictos en Ucrania y en Medio Oriente reforzaron el atractivo de Argentina como proveedor de energía por su distancia de las zonas en tensión, aunque aclaró que la demanda de GLP en Brasil y Asia ya existía antes de esos episodios.
Una inversión de u$s 650 millones con etapa RIGI de u$s 360 millones
El plan de inversiones total de la compañía asciende a u$s 650 millones, de los cuales ya se ejecutó cerca de la mitad. La siguiente etapa, presentada al régimen RIGI, contempla unos u$s 360 millones destinados a ampliar la capacidad de transporte hacia Bahía Blanca mediante nuevas estaciones de bombeo, el siguiente cuello de botella que la empresa busca resolver tras haber sumado el Gasoducto Tratayén y la planta de fraccionamiento.
El financiamiento combina recursos propios con deuda: en 2025 la compañía emitió obligaciones negociables por u$s 60 millones y este año sumó crédito bancario. Córdoba definió esa emisión como «más estratégica que necesaria», pensada para construir vínculo con inversores institucionales de cara a futuras rondas de financiamiento.
La empresa mantiene bajo nivel de endeudamiento, un factor que le permite atravesar ciclos de precios bajos sin sobresaltos operativos ni financieros.




