Anthropic difundió un informe que proyecta que la inteligencia artificial podría sumarle hasta USD 44,4 billones a la economía de Estados Unidos para 2030, un 32,4% por encima de lo que crecería el país sin esa tecnología. El mismo escenario, el más extremo de los tres que plantea la compañía, calcula que el desempleo treparía a casi 12%, un nivel que en la historia reciente de Estados Unidos solo se vio en recesiones profundas.
El trabajo divide el futuro en tres caminos posibles hacia 2030. En el escenario que Anthropic llama modesto, la IA funciona como una herramienta más dentro de la economía y el PIB llegaría a USD 34,1 billones. En el sustancial, los sistemas de IA asumen aproximadamente la mitad de las tareas del trabajo cognitivo y el PIB se ubicaría en USD 36,3 billones, con salarios de esos trabajadores prácticamente sin cambios. El tercero, el extremo, asume que la IA supera a los humanos en la mayoría de las tareas cognitivas y las ejecuta de forma autónoma. Ahí aparece el número que más circuló, los USD 44,4 billones, calculados a precios de 2025 y comparados contra una economía sin inteligencia artificial.
El PIB crecería 15% por año y se duplicaría cada 4 años y medio
En el escenario extremo, Anthropic calcula un crecimiento anual del PIB cercano al 15%, un ritmo que implicaría que la economía estadounidense duplique su tamaño cada 4,5 años aproximadamente. Es una velocidad de expansión sin antecedentes en la historia económica moderna de Estados Unidos, ni siquiera en las décadas de mayor industrialización del siglo pasado.
La participación del trabajo en el ingreso caería de 60% a 45,2%
El informe no describe una economía en la que todos ganan por igual. En el mismo escenario extremo, el salario de los trabajadores del conocimiento, es decir empleados de oficina, ingenieros y analistas, caería más de 10%. La porción del ingreso nacional que va a parar a salarios, y no a ganancias de capital, bajaría de un 60% actual a apenas 45,2%. El desempleo total llegaría a 11,9%, pero entre los trabajadores de tareas cognitivas ese número treparía a 17,9%, con una caída del empleo en ese segmento de 21,5%.
El modelo sugiere reconvertirse a electricista o enfermero
Una de las implicancias que se desprenden del modelo de Anthropic es que buena parte de los trabajadores desplazados de tareas cognitivas tendría que reorientarse hacia oficios y trabajos de cuidado que la IA todavía no puede reemplazar, como electricista o enfermero. La compañía no lo plantea como una recomendación de política pública, sino como una consecuencia de sus propios números. Si el trabajo cognitivo se automatiza a gran escala, la demanda de mano de obra se corre hacia tareas físicas y de atención directa a personas.
Anthropic aclara que estos tres escenarios funcionan como un marco de referencia y no como una predicción cerrada sobre lo que va a pasar. La empresa, que compite con OpenAI, Google y Microsoft en el desarrollo de modelos de lenguaje grande, no incluyó en el documento recomendaciones concretas para amortiguar el impacto sobre el empleo que su propio modelo anticipa.




