El Gobierno envió al Congreso el proyecto de Presupuesto 2027 con una proyección de crecimiento del PBI de 4%, una inflación interanual de 18% a diciembre de ese año y un superávit financiero de 0,2% del PBI. El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) contrapuso esas metas con un dato de ejecución real: el gasto total de la Administración Pública Nacional cayó 32% en términos reales hasta agosto de 2026 frente a igual período de 2023.
El PBI crecería 4% y la inflación bajaría a 18% en 2027
El escenario macroeconómico que acompaña el proyecto de ley parte de una desaceleración sostenida de los precios. La inflación interanual proyectada para diciembre de 2027 es de 18%, aunque el promedio anual del período treparía a 21,1%, según se desprende de la letra del articulado. La diferencia entre ambos números responde al arrastre estadístico de los primeros meses del año, todavía con registros más altos.
El tipo de cambio oficial que usa el Gobierno como supuesto de trabajo para fin de 2027 ronda los $1.847,6. Ese valor funciona como ancla para calcular ingresos por retenciones, pago de deuda en moneda extranjera y otras partidas sensibles al dólar.
El superávit primario varía entre 1,1% y 1,5% según el universo medido
El Presupuesto consolida la meta de superávit financiero en 0,2% del PBI, la línea que descuenta los intereses de la deuda. Dentro del articulado aparecen, en cambio, distintas cifras para el superávit primario, el resultado antes de pagar intereses. La referencia general lo ubica en 1,3% del PBI. Si se toma el universo más amplio del Sector Público Nacional, sube a 1,5%. Y cuando el cálculo se acota a la Administración Nacional sin organismos descentralizados, baja a 1,1%.
Esos tres números difieren porque cada uno mide un perímetro distinto del Estado, no por un error de cálculo. El Sector Público Nacional incluye organismos como la ANSES y otras entidades que no forman parte de la Administración Nacional propiamente dicha, lo que explica por qué el resultado cambia según el corte elegido.
CEPA reporta una caída de 32% en el gasto hasta agosto de 2026
El análisis de CEPA se apoya en la ejecución presupuestaria real, no en las proyecciones del nuevo proyecto de ley. Según ese relevamiento, el gasto total de la Administración Pública Nacional acumulado hasta agosto de 2026 quedó 32% por debajo, en términos reales, del mismo período de 2023. El centro de estudios interpretó ese dato como una señal de continuidad del ajuste sobre distintas áreas del Estado, aunque el desglose completo por partida no estuvo disponible en la documentación consultada.
La lectura de CEPA apunta más contra la trayectoria previa, que a su criterio condiciona el punto de partida de las nuevas proyecciones, que contra una meta puntual del Presupuesto 2027. No se registraron respuestas oficiales específicas a ese informe hasta el momento.
El proyecto pasará por el debate en Diputados y el Senado
Tanto el equipo económico como buena parte de las consultoras privadas coinciden en que el proyecto prioriza sostener el equilibrio fiscal como eje central de la política económica para 2027. La discusión pasa por la velocidad y la composición del ajuste, es decir, qué partidas explican la mejora del resultado y si la meta de crecimiento del 4% es compatible con un gasto que, según CEPA, ya viene contrayéndose desde 2023.
El proyecto todavía debe pasar por el debate en el Congreso, donde diputados y senadores de distintos bloques pueden introducir modificaciones antes de la aprobación final.




