Canadá puso en vigor el 8 de septiembre un paquete de aranceles de represalia contra Estados Unidos que alcanza a unos USD 20.000 millones, equivalentes a C$27.600 millones, en importaciones estadounidenses. Las tasas van del 15% al 50% según el producto. La medida responde a los aranceles del 50% que Washington aplica a las exportaciones canadienses desde el 22 de agosto.
El gobierno de Ottawa había anunciado el esquema el 25 de agosto y había postergado su entrada en vigor para dar margen a una negociación bilateral. Las conversaciones terminaron sin acuerdo. Funcionarios canadienses describieron la respuesta como una réplica dólar por dólar a la decisión estadounidense.
Canadá aplica hasta 50% a productos industriales y de consumo
Los nuevos aranceles alcanzan al acero, el aluminio, los lácteos, los artículos electrónicos, la pulpa de papel, los muebles, la indumentaria, los electrodomésticos, la maquinaria agrícola, los plásticos y los productos de cosmética. Las tasas más altas, del 50%, recaen sobre bienes considerados sensibles, como el papel y algunos productos industriales. Otros rubros quedan alcanzados por aranceles del 15% o del 25%.
El paquete representa alrededor del 6% de las exportaciones estadounidenses a Canadá del año anterior, calculadas en unos USD 333.600 millones. Los bienes que ya estaban en tránsito hacia territorio canadiense cuando la medida entró en vigor quedan excluidos del recargo.
Las negociaciones entre Ottawa y Washington terminaron sin acuerdo
La disputa se aceleró después de que las conversaciones comerciales entre ambos gobiernos terminaran a fines de agosto sin resultados. Washington justificó el aumento de sus aranceles con la Tariff Act de 1930, la norma que Estados Unidos utilizó en otras disputas comerciales para fundamentar recargos por motivos de seguridad nacional o por desequilibrios comerciales.
La relación entre ambos países, socios comerciales históricos y miembros del tratado que reemplazó al TLCAN, quedó atravesada por acusaciones cruzadas. Donald Trump también amenazó con bloquear la venta de aviones de Bombardier en el mercado estadounidense, lo que amplió la disputa más allá de los aranceles.
Los aranceles estadounidenses se ampliaron durante el último año
La medida del 8 de septiembre se suma a otros cruces arancelarios entre ambos gobiernos durante el último año. Washington aumentó sus tarifas a Canadá en distintas etapas. Primero invocó cuestiones vinculadas al tráfico de fentanilo y luego amplió el alcance a sectores como el acero y el aluminio. La respuesta canadiense de septiembre es la de mayor magnitud por el monto total involucrado.
Ninguno de los dos gobiernos anunció una fecha para retomar las negociaciones. El paquete canadiense queda vigente sin un plazo de revisión anunciado, mientras los aranceles estadounidenses del 50% sobre productos canadienses continúan vigentes desde agosto.




