La actividad de la construcción en Argentina culminó el año 2025 con una tendencia general de crecimiento, según las cifras más recientes difundidas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El sector registró variaciones positivas tanto en la comparación mensual como en la interanual, y cerró el año con un alza acumulada en su nivel de actividad.
Cómo se movió la actividad en diciembre
De acuerdo con los datos publicados, el último mes de 2025 mostró una mejora respecto a noviembre: el indicador sintético que mide la producción en construcción aumentó un 3,8% mensual en términos desestacionalizados, lo que refleja una reactivación de la actividad tras los movimientos observados en meses previos. En la comparación interanual, diciembre también exhibió un crecimiento, con una suba de 2,9% respecto al mismo mes de 2024, lo que indica que el sector logró consolidar mejoras frente al año anterior.
El desempeño acumulado durante 2025
Al analizar la serie completa de 2025, el sector de la construcción acumuló un incremento de 6,3% en el nivel general de actividad respecto a 2024. Este resultado representa una recuperación para la actividad después de períodos de fuerte contracción que se habían registrado en años previos, y ubica al rubro en una senda positiva en comparación con los desafíos que enfrentó anteriormente.
La mejora anual se explica por una combinación de factores que incluyen el repunte de obras privadas, la reactivación de permisos y mayor dinamismo en ciertos segmentos de la obra pública y privada. Aunque el ritmo de crecimiento no fue uniforme mes a mes, la tendencia anual positiva refleja una recuperación más amplia del sector.
Significado de los resultados
Los datos oficiales del INDEC son utilizados como referencia por empresas, cámaras del sector, analistas y organismos públicos para evaluar la evolución de la construcción en el país. El indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) constituye el principal referente para seguir la evolución de este segmento, que es muy sensible a las condiciones macroeconómicas, al acceso al crédito, a la inversión y a las expectativas de mercado.
La suba mensual y la mejora interanual en diciembre pueden estar vinculadas tanto a la reactivación de obras paralizadas como a una mayor demanda de nuevas iniciativas, tanto en vivienda como en infraestructura de servicios. Además, el crecimiento acumulado en el año señala que, a pesar de contextos económicos complejos, la construcción logró sostener un nivel de actividad superior al de 2024.
Perspectivas para 2026
Si bien los datos cerrados al final de 2025 muestran avances importantes, las perspectivas para 2026 dependerán de múltiples factores, entre ellos la evolución de la economía general, las condiciones del financiamiento, la disponibilidad de materiales y mano de obra, y las decisiones de inversión tanto públicas como privadas. El sector de la construcción suele ser un termómetro de la actividad económica más amplia, por lo que su desempeño futuro será observado con atención por distintos actores.




