La Reserva Federal de Estados Unidos definía este miércoles su primera suba de tasas desde 2023, con el mercado asignando una probabilidad del 94,5% a un incremento de 25 puntos básicos, según el CME FedWatch. La decisión llegaba en un escenario de petróleo por encima de los USD 100 por barril y con los rendimientos de los bonos en su nivel más alto en casi dos décadas.
La clave estará en cómo se reparten los votos del comité de la Fed
La combinación de un mercado laboral resistente en Estados Unidos, una inflación todavía por encima del objetivo del 2% y el salto reciente del crudo terminó por consolidar la expectativa de que el comité de política monetaria endurezca las condiciones financieras. Analistas de mercado remarcan que lo decisivo no será solo la magnitud del movimiento, sino cómo se reparten los votos dentro del comité. Si aparecen varias posturas a favor de mantener la tasa sin cambios, el ajuste podría leerse como una medida preventiva y acotada. Una decisión unánime, en cambio, alimentaría la expectativa de un nuevo aumento antes de fin de año.
El Brent bajó a USD 107,50 pero acumula 20% de suba en el mes
El petróleo aflojó este miércoles después de que datos de la industria estadounidense mostraran un aumento en las reservas. El West Texas Intermediate retrocedía 1,7%, a USD 104,08 por barril, mientras que el Brent cedía 1,2%, hasta USD 107,50. La corrección no alcanza para revertir el movimiento del mes: ambos contratos acumulan una suba cercana al 20% en septiembre, impulsada por la tensión entre Estados Unidos e Irán y el cierre de un oleoducto clave en Arabia Saudita.
El respiro en el crudo permitió una recuperación parcial de las bolsas después de las ventas registradas en los días previos. Tokio, Seúl, Hong Kong, Shanghái, Sídney, Bombay y Yakarta cerraron con avances, mientras Londres, París y Fráncfort abrieron también en terreno positivo.
El Treasury a 10 años superó el 5%, su nivel más alto desde 2007
La tensión ya se había trasladado al mercado de bonos. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años superó el 5% esta semana, un nivel que no se veía desde 2007, antes de la crisis financiera internacional. El movimiento refleja el temor a que la inflación, lejos de ceder, vuelva a acelerarse por el impacto de la energía sobre los costos de transporte y producción.
La inflación británica subió a 3,1% por el combustible
El impacto del petróleo ya se nota en otras economías. En el Reino Unido, la inflación interanual de agosto se aceleró a 3,1%, desde el 2,9% de julio, con el transporte y los combustibles para vehículos como principal factor del salto. Richard Carter, analista de Quilter Cheviot, sostuvo que la guerra en Oriente Medio y la suba de los hidrocarburos ya golpean la economía británica a través de los precios de la gasolina, la energía y los costos vinculados a la vivienda, y anticipó que la inflación podría seguir subiendo al menos hasta fin de año. Pese a esa presión, el mercado descontaba que el Banco de Inglaterra mantendría su tasa de referencia sin cambios en su reunión del jueves.




