Pampa Energía puso en marcha las dos primeras obras de infraestructura portuaria que necesita Fértil Pampa, la planta de urea de USD 2.700 millones que la compañía construye en Bahía Blanca. Una plataforma para descargar equipos de gran porte debe quedar habilitada hacia el mes 15 de la construcción, y un muelle pensado para exportar la producción, hacia el mes 33.
El proyecto está a cargo de Tecnimont, del grupo italiano MAIRE, y de SACDE, bajo un contrato llave en mano. La obra completa demandará unos tres años y medio y la planta debería arrancar a producir hacia fines de 2029. Antes de eso, la empresa necesita resolver cómo hacer ingresar por barco los equipos de gran tamaño que se usarán en el montaje, y cómo sacar después la urea ya fabricada.
La plataforma de descarga reutiliza la base que dejó Vale en Ingeniero White
La primera obra es una Marine Offloading Facility, una instalación para descargar directamente desde barcos los componentes pesados que llegarán desde el exterior durante el montaje de la planta. Para levantarla, Pampa aprovechará la base que había quedado en Ingeniero White del proyecto minero de Vale, que finalmente nunca se concretó.
Una vez que termine el ingreso de los grandes equipos, la instalación dejará de usarse de forma habitual y quedará disponible para que otras empresas la utilicen con cargas de gran tamaño. Ese uso por parte de terceros se canalizará a través del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca.
El muelle de exportación tendrá 2.300 metros cuadrados
La segunda obra portuaria es un muelle pensado exclusivamente para sacar la urea por vía marítima una vez que la planta esté produciendo. Según las dimensiones previstas hasta el momento, tendrá una superficie estimada de 2.300 metros cuadrados y podrá recibir buques graneleros de entre 30.000 y 60.000 toneladas de porte.
La compañía calcula un movimiento de entre 40 y 50 embarcaciones por año una vez que el muelle esté operativo. También está previsto que, si quedan excedentes de amoníaco líquido, puedan despacharse por la misma vía.
La planta producirá 2,1 millones de toneladas de urea al año
Fértil Pampa tendrá capacidad para fabricar 2,1 millones de toneladas de urea granulada por año, unas 6.000 toneladas diarias. Según la propia compañía, será la planta más grande de América Latina y una de las de mayor escala del mundo en su tipo. El complejo incluirá una unidad de amoníaco, dos plantas de urea, dos unidades de granulación y una planta de desalinización que le proveerá agua.
El insumo principal será gas natural de Vaca Muerta, que se transformará en un fertilizante que hoy la Argentina importa en volúmenes altos. «Es la decisión de inversión más importante en la historia de Pampa y la más grande que emprendemos en años. La Argentina depende de fertilizantes que llegan desde miles de kilómetros de distancia, desde regiones con alta inestabilidad geopolítica», dijo Marcelo Mindlin al anunciar la inversión.
La empresa apunta a cubrir parte de la demanda local y a exportar el resto. Brasil aparece como uno de los principales compradores posibles, ya que ese país importa entre 7 y 8 millones de toneladas de urea por año. Pampa calcula que, una vez en marcha a pleno, la planta puede generar un aporte cercano a los USD 1.000 millones anuales entre sustitución de importaciones y exportaciones.
El pico de construcción demandará más de 3.500 puestos de trabajo directos, además de empleo indirecto asociado. Cuando la planta ya esté operativa, la dotación permanente rondará los 300 puestos.
Pampa suma casi USD 11.000 millones en proyectos ligados a Vaca Muerta
Fértil Pampa no es la única apuesta de la compañía en la cuenca neuquina. Pampa también participa en la ampliación del Gasoducto Perito Moreno junto a Transportadora de Gas del Sur, con una inversión de USD 700 millones y entrada en operación prevista para el invierno de 2027. A eso se suma un desarrollo para procesar, fraccionar, almacenar y exportar líquidos de gas natural, con un desembolso estimado en USD 3.000 millones, y Rincón de Aranda, el proyecto petrolero que la compañía lleva adelante en la misma región, con desembolsos por unos USD 4.500 millones.
«La estabilidad jurídica e impositiva que brinda el RIGI nos permite acceder al financiamiento externo necesario para concretar inversiones récord. Los cuatro principales proyectos de Pampa y TGS suman casi USD 11.000 millones de inversión para transformar el potencial del gas de Vaca Muerta en nuevos empleos y más divisas para la Argentina», señaló Mindlin.




