Intel y los semiconductores impulsan a Wall Street
Las acciones en Estados Unidos abrieron en alza este viernes. El S&P 500 subió 0,26% en las primeras operaciones, en una rueda marcada por el avance del sector tecnológico y una mejora en el clima del mercado. El principal motor fue Intel, que presentó resultados trimestrales por encima de lo esperado y una previsión para el segundo trimestre superior a la estimada por los analistas.
La compañía informó una guía de ingresos de entre US$13.800 y US$14.800 millones, por encima del consenso. También anticipó una ganancia ajustada de 20 centavos por acción, más del doble de lo previsto. Tras esos datos, sus acciones llegaron a trepar entre 21% y 24%, con cotizaciones por encima de los US$80 y un máximo intradiario que la devolvió a niveles no vistos desde la burbuja puntocom.
El salto de Intel arrastró al resto del segmento de chips, en un contexto en el que la demanda asociada a la inteligencia artificial sigue sosteniendo el interés inversor. También avanzaron firmas como AMD, Arm Holdings y Taiwan Semiconductor, lo que reafirmó la fortaleza de un sector que sigue entre los principales ejes del mercado estadounidense.
El petróleo retrocede y mejora el apetito por riesgo
En paralelo, el mercado encontró alivio en el frente geopolítico. El petróleo Brent cayó hacia los US$105 por barril luego de señales de una posible distensión entre Estados Unidos e Irán. Entre los factores que moderaron la tensión apareció la posibilidad de una nueva ronda de conversaciones en Islamabad, en medio de gestiones diplomáticas seguidas de cerca por los inversores.
La baja del crudo llegó después de una semana de fuerte volatilidad, en la que el Brent había trepado más de 17% y superado los US$107. El retroceso de este viernes ayudó a reducir parte de la presión sobre los activos de riesgo, ya que un petróleo menos tensionado suele aliviar los temores inflacionarios y mejorar la perspectiva para las acciones.
De todos modos, persiste la cautela sobre el alcance real de estas señales. Por ahora, el mercado tomó el movimiento como un factor de alivio temporal, aunque sigue atento a eventuales confirmaciones oficiales y a la evolución de la situación en Medio Oriente.
Balances sólidos y foco en la inteligencia artificial
Más allá del frente geopolítico, la rueda volvió a mostrar que los inversores están enfocados en los resultados corporativos sólidos y en el potencial de crecimiento de las empresas vinculadas al negocio de la IA. En ese marco, Intel se convirtió en el principal catalizador de la jornada y reforzó la idea de que el ciclo de demanda para semiconductores todavía mantiene impulso.
La combinación de ganancias empresarias mejores a las esperadas, continuidad del rally tecnológico y una baja del petróleo permitió sostener el sesgo positivo en Wall Street. Así, el mercado estadounidense volvió a exhibir resiliencia y dejó en segundo plano, al menos por ahora, los riesgos externos.
Este contenido es informativo y no constituye una recomendación de inversión ni asesoramiento financiero.




