El cofundador y director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, trepó posiciones en el ranking de mayores fortunas del mundo y se consolidó como uno de los principales beneficiarios del avance de la infraestructura para inteligencia artificial. De acuerdo con el último relevamiento de Forbes en tiempo real, su patrimonio creció 22% durante el primer cuatrimestre de 2026, impulsado por la suba sostenida de las acciones de la compañía que dirige.
El ingeniero eléctrico nacido en Taiwán en 1963 ocupa el octavo lugar entre los mayores millonarios globales, con una fortuna estimada en 147.700 millones de dólares. En esa escalada superó a referentes históricos del comercio minorista, entre ellos al magnate del lujo Bernard Arnault y al fundador de Inditex, Amancio Ortega.
Qué empujó al alza el patrimonio
Huang posee alrededor del 3,5% del paquete accionario de Nvidia, una participación que amplificó el impacto de la valorización bursátil sobre su patrimonio personal. La compañía reportó ingresos por 38.000 millones de dólares en el primer trimestre fiscal de 2026, con un crecimiento interanual superior al 120%, y su capitalización de mercado superó los 4 billones de dólares.
El motor detrás de esos números es la demanda creciente de procesadores gráficos destinados a centros de datos y proyectos de inteligencia artificial. Gobiernos y grandes corporaciones de Estados Unidos, Europa y Asia destinan presupuestos millonarios a montar infraestructura propia para entrenar y operar modelos de IA, un fenómeno que en la industria se conoce como sovereign AI o IA soberana.
Una brecha histórica con Musk y Bezos
El ascenso de Huang redujo la distancia con los dos primeros puestos del ranking. Elon Musk encabeza la lista con un patrimonio cercano a los 421.000 millones de dólares, seguido por Jeff Bezos con 228.000 millones. A comienzos de 2026, la diferencia entre Huang y Bezos superaba los 100.000 millones; en mayo se ubicaba por debajo de los 81.000 millones, una brecha considerada mínima en términos históricos para esa franja del ranking.
Analistas del sector financiero señalan que el fenómeno refleja un desplazamiento de valor desde el software hacia el hardware especializado. Los chips de alto rendimiento se convirtieron en un activo estratégico, en un mercado donde Nvidia concentra la mayor parte de las ventas de procesadores gráficos para inteligencia artificial. Competidores como AMD e Intel intentan recortar diferencias, sin lograr por ahora desplazar el liderazgo.
Riesgos en el horizonte
El recorrido alcista no está exento de turbulencias. La compañía atraviesa un escenario regulatorio complejo por las restricciones impuestas por Estados Unidos a la venta de semiconductores avanzados a China. En diciembre de 2025 se conoció una autorización del gobierno de Donald Trump para que Nvidia comercialice el chip H200 en el mercado chino, a cambio de ceder al fisco norteamericano el 25% de los ingresos generados por esas operaciones.
En el plano comercial, la compañía proyecta para el segundo trimestre el lanzamiento de su nueva familia de procesadores Blackwell, que el mercado espera con expectativa. En una conferencia técnica realizada en marzo, Huang sostuvo que la inteligencia artificial soberana transformará a las naciones, en referencia a los planes estatales para desarrollar infraestructura propia.
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