El directorio de YPF aprobó esta semana sumarse al proyecto de exportación de líquidos derivados del gas de Vaca Muerta que impulsa Transportadora de Gas del Sur (TGS). La petrolera de mayoría estatal no ingresará como accionista, sino como productora y proveedora del gas rico en componentes licuables que alimentará la infraestructura de procesamiento. La iniciativa demandará una inversión de alrededor de US$3000 millones y, una vez operativa, generará exportaciones anuales cercanas a US$1200 millones.
TGS presentará en breve el proyecto al RIGI
El CEO de TGS, Oscar Sardi, confirmó que la compañía está a punto de presentar formalmente la adhesión de la iniciativa al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Para respaldar ese trámite, TGS ya cerró acuerdos con Pluspetrol y Chevron como abastecedoras adicionales, lo que le permite cubrir aproximadamente el 70% de la capacidad inicial de procesamiento prevista. Ese nivel de contratos firmados es un requisito habitual para acreditar viabilidad comercial ante el régimen y avanzar luego en la búsqueda de financiamiento.
La estructura societaria se diseñó en dos vehículos independientes para adecuarse a los beneficios del RIGI. El primero estará radicado en Neuquén e incluirá un nuevo gasoducto y la planta de procesamiento en Tratayén. El segundo abarcará el poliducto hacia Bahía Blanca junto con las instalaciones de fraccionamiento, almacenamiento y exportación. Ambas sociedades son hoy 100% de TGS, aunque Sardi no descartó la incorporación de socios en una etapa posterior.
El gas húmedo de Vaca Muerta concentrará entre 25% y 30% de líquidos
El proyecto apuesta a una característica geológica del shale neuquino: mientras un gas natural convencional contiene alrededor del 10% de componentes licuables, el gas de Vaca Muerta concentra entre el 25% y el 30%. Esa diferencia es la base económica de toda la cadena. El gas húmedo será separado del gas seco antes de su ingreso al sistema de transporte tradicional. El gas seco seguirá abasteciendo la demanda doméstica por los gasoductos convencionales, mientras el gas húmedo irá a Tratayén para su procesamiento mediante ciclos de presión y temperatura que extraen los líquidos.
El rol de YPF dentro de este esquema quedó definido por Sardi: «YPF es un productor. Lo que va a hacer es contratarle a TGS el transporte para llegar hasta Tratayén. Allí vamos a cobrar una tarifa para procesar el gas y, posteriormente, el productor tendrá los líquidos que luego serán comercializados por el segundo vehículo del proyecto».
El poliducto entre Neuquén y Bahía Blanca medirá 573 kilómetros
Una vez procesados en Tratayén, el propano, el butano y la gasolina natural serán transportados a través de un nuevo poliducto de aproximadamente 573 kilómetros que conectará Neuquén con Bahía Blanca. En esa ciudad se construirán las plantas de fraccionamiento y almacenamiento desde donde los productos saldrán hacia los mercados internacionales. La elección de Bahía Blanca como nodo exportador responde a su infraestructura portuaria existente y a su ubicación logística sobre el Atlántico.
El proyecto estima generar 4000 puestos de trabajo directos y otros 15.000 indirectos durante la fase de construcción. TGS anunció la iniciativa NGL (Natural Gas Liquids) en marzo de 2025, y la aprobación del directorio de YPF esta semana representa el primer paso concreto de incorporación de un productor de escala al esquema. La presentación formal al RIGI definirá el cronograma de obras y las condiciones impositivas y cambiarias bajo las que se ejecutará la inversión.




