El turismo internacional mostró en mayo una mejora en los flujos físicos: entraron más extranjeros y salieron menos argentinos. Pero la balanza en dólares siguió en rojo. La consultora Qualy proyecta que 2026 cerrará con un déficit de US$ 7.000 millones, en línea con el año anterior. La clave es simple: los argentinos que viajan al exterior gastan más por persona que hace un año.
Mayo cerró con 379.900 turistas no residentes
En mayo de 2026 ingresaron al país 379.900 turistas no residentes, un alza de 20,4% frente al mismo mes del año pasado. En sentido contrario, 661.900 argentinos viajaron al exterior, una caída de 12,1%. El saldo físico negativo del mes fue de 446.900 personas, entre turistas y excursionistas.
Entre enero y mayo, la diferencia acumulada entre salidas e ingresos fue de 3,31 millones de personas, por debajo de los 4,33 millones del mismo período de 2025. El turismo receptivo creció 8% en ese lapso, mientras las salidas de residentes acumularon una baja de 12,4%. El 64,2% de los extranjeros que llegaron vino de países limítrofes: Brasil aportó el 22,9%, Uruguay el 15,7% y Chile el 14,5%.
El primer trimestre dejó un rojo de US$ 3.184 millones
La foto financiera del primer trimestre de 2026 muestra que los viajeros argentinos llevaron al exterior US$ 4.825 millones, apenas 2% menos que en igual período de 2025, pese a que hubo menos viajes. El gasto promedio por viajero subió 12%. Del otro lado, el turismo receptivo dejó en el país US$ 1.641 millones, un incremento de 12% interanual.
El déficit del trimestre quedó en US$ 3.184 millones, un 8% menos que en el mismo período del año previo. Marcos Cohen Arazi, de la Fundación Mediterránea, señaló que por cada extranjero que llega, 2,3 argentinos hacen turismo en el exterior. En 2025 ese coeficiente era de 2,8.
El tipo de cambio juega en contra de los extranjeros. El peso sigue perdiendo valor frente a la inflación local y eso encarece los destinos argentinos medidos en dólares. También cayó el turismo de compras desde países vecinos: los cruces terrestres con Chile retrocedieron 38% en el período.
Los viajes terrestres cayeron más que los vuelos
La retracción del turismo emisivo no fue pareja. Qualy atribuye la caída general a la pérdida de poder adquisitivo de amplios sectores de la población durante 2025 y parte de 2026. Operadores mayoristas confirmaron que las ventas de paquetes y pasajes quedaron por debajo de las proyecciones del sector.
La baja se concentró en los viajes de menor costo. Los traslados terrestres cayeron con fuerza, mientras el turismo aéreo siguió creciendo, impulsado por segmentos de ingreso alto con menor sensibilidad al precio relativo. La recuperación del turismo receptivo aparece como una fuente de divisas, aunque su continuidad dependerá del tipo de cambio, la competitividad, la infraestructura y la calidad de los servicios.
45.500 argentinos viajarían al Mundial 2026
Para el segundo semestre, el factor más relevante es el Mundial 2026. Qualy estima que alrededor de 45.500 argentinos viajarán a ver al seleccionado, un 30% más que los que fueron a Qatar en 2022. Con un gasto promedio proyectado de US$ 10.000 por viajero, sin contar el pasaje aéreo, la demanda de divisas por ese concepto rondaría los US$ 455 millones.
La consultora aclara que ese gasto funcionará como sustituto del que se haría en las vacaciones de invierno y no como un egreso extra. Con ese escenario, la proyección de cierre del año se mantiene en un rojo de US$ 7.000 millones.




