El mercado redujo al 40% la probabilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos suba la tasa de interés en su reunión de septiembre. Una semana atrás, esa posibilidad se ubicaba entre el 60% y el 67%. El cambio se produjo después de que el índice de precios al consumidor de julio registrara una suba mensual de 0,1%, tras una segunda moderación consecutiva.
La variación mensual del IPC fue del 0,1% en julio
El IPC de julio mostró una desaceleración de los precios en Estados Unidos, aunque la inflación todavía supera el objetivo del 2% de la Fed. Ese objetivo no se mide con el IPC, sino con el índice de gastos de consumo personal, el indicador que el directorio de la Reserva Federal utiliza para evaluar sus decisiones sobre las tasas.
La desaceleración no eliminó las dudas sobre el rumbo de la política monetaria. Distintas mediciones, incluida la herramienta FedWatch del CME, ubicaron entre el 40% y el 44,4% las probabilidades de una nueva suba. La posibilidad de que la tasa permanezca sin cambios osciló entre el 55,6% y el 71%, según el día de la medición.
La Fed mantuvo la tasa entre 3,5% y 3,75% con una votación de 9 a 3
En su última reunión, la Fed decidió mantener la tasa de referencia en un rango de entre 3,5% y 3,75%. La decisión se aprobó con una votación de 9 a 3 dentro del comité. La diferencia entre los funcionarios refleja distintas lecturas sobre la desaceleración de la inflación y la situación del mercado laboral, dos variables centrales para definir el nivel de las tasas.
Las expectativas para septiembre quedaron divididas. Algunos integrantes del comité consideran que todavía hay margen para modificar la tasa, mientras que otros esperan nuevos datos sobre inflación y empleo antes de respaldar un cambio.
Las tasas altas de Estados Unidos elevan el costo del financiamiento argentino
Cuando la Reserva Federal mantiene tasas elevadas o las aumenta, el dólar global suele fortalecerse y los inversores pueden preferir los activos estadounidenses frente a los de mercados emergentes. Para la Argentina, que busca acceder a financiamiento externo y reducir el costo de su deuda en dólares, ese escenario puede dificultar la colocación de nuevos bonos.
Las tasas más altas en Estados Unidos encarecen el crédito internacional y reducen el margen de los países emergentes para endeudarse a costos más bajos. El impacto sobre el riesgo país y los bonos argentinos dependerá de las condiciones financieras globales y de la evaluación que hagan los inversores sobre la economía local.
El Comité Federal de Mercado Abierto definirá la tasa en su reunión de septiembre. Hasta entonces, los próximos datos de empleo e inflación de Estados Unidos actualizarán las probabilidades que sigue el mercado.




