Jutex, una de las principales fabricantes de indumentaria para terceros del país, entró en concurso preventivo el 21 de agosto, después de acumular 53 cheques rechazados por $191,4 millones entre febrero y julio. La compañía produce para marcas como Rapsodia, Jazmín Chebar, Portsaid, Desiderata y La Martina, y la caída se suma a una crisis textil que ya golpeó a otras empresas del sector en lo que va del año.
53 cheques rechazados por $191,4 millones en cinco meses
La empresa había pedido la apertura del proceso el 3 de julio y la Justicia lo aceptó el 21 de agosto, en una causa que tramita en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N grados13, a cargo del juez Fernando Javier Perillo. El edicto que activó los plazos para que los acreedores verifiquen sus créditos se publicó el 23 de septiembre.
Según los registros del Banco Central, Jutex acumuló 53 cheques rechazados entre el 23 de febrero y el 28 de julio por un total de $191,4 millones. De ese monto, ocho cheques por $17,9 millones fueron abonados con posterioridad, mientras que los 45 restantes, equivalentes a $173,6 millones, seguían impagos. La compañía quedó clasificada en situación 3 dentro de la Central de Deudores del BCRA, la categoría que corresponde a clientes con problemas de cumplimiento. Versiones extraoficiales ubican la deuda total en unos $684 millones, aunque esa cifra no fue confirmada por la empresa.
Jutex fue fundada en 2009 por Guillermo Leopoldo Rodríguez y Jacobo Daniel Azubel, y con los años cambió su estructura societaria. Según registros de 2021, Norberto Luis Schild concentraba el 90% de las acciones y María Constanza Orbaiz, el 10% restante.
La planta en La Rioja que iba a fabricar 30.000 prendas por mes
El concurso llega apenas tres años después de que la compañía avanzara con un plan de expansión. En 2023, Rioja Textil, una firma vinculada a Jutex, inauguró una planta en La Rioja con una inversión inicial de $60 millones. El proyecto apuntaba a abastecer a la empresa y a alcanzar una producción de 30.000 prendas mensuales.
Jutex se especializa en la fabricación de indumentaria para terceros, un modelo que abarca desde la elaboración de telas y tejidos hasta la confección, el teñido, el estampado y el bordado de prendas. Entre sus clientes figuran, además de Rapsodia y Jazmín Chebar, marcas como Penguin, Paula, Roxy, Quiksilver y Le Utthe.
Otros cuatro casos de la crisis textil este año
El caso de Jutex se suma a una seguidilla de presentaciones judiciales y cierres en el sector. IGT33, dueña de Rever Pass y Be Rebel, entró en concurso preventivo con una deuda superior a los $7.000 millones, tras un año en el que sus ventas cayeron casi 24% y sus pérdidas superaron los $4.300 millones.
En mayo, Textil Amesud volvió a pedir la apertura de su concurso después de varios meses con la producción prácticamente detenida, ya que trabajaba entre 20% y 30% de su capacidad instalada y sus ventas estaban entre 60% y 70% por debajo de las de tres años atrás. La compañía llegó a fabricar 700 toneladas mensuales de tela con hasta 470 empleados en 2018; a comienzos de este año producía unas 150 toneladas con alrededor de 250 trabajadores.
Mazalosa, el grupo dueño de Portsaid, Desiderata y System, cerró su planta en La Rioja, mientras que TN&Platex dio de baja DFAC, su marca de venta directa al consumidor, y ajustó otras operaciones del interior. Emilio Alal abrió su propio concurso preventivo después de cerrar la división industrial y frenar la actividad de sus plantas en Goya, Corrientes, y en Villa Ángela, Chaco.
Vicunha, una de las principales fabricantes de denim del país, redujo la actividad de su planta en San Juan a menos del 50% de su capacidad instalada y bajó su dotación de 600 a 480 trabajadores. Según la propia empresa, su producción cayó 50% mientras la importación de tejidos se duplicó y la de prendas confeccionadas se triplicó.




