El Gobierno incorporó a Toyota al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con un proyecto anunciado de US$1.341 millones para construir una planta de vehículos electrificados en su complejo de Zárate, provincia de Buenos Aires. La adhesión de Toyota Argentina S.A. Sucursal Dedicada quedó formalizada en la Resolución 1848/2026 del Ministerio de Economía, firmada por Luis Caputo. Es el primer RIGI que recibe una automotriz.
Economía presentó la inversión como el mayor desembolso anunciado por el sector automotriz argentino en toda su historia. El proyecto se había dado a conocer el 30 de septiembre y recibió la aprobación del Comité Evaluador del RIGI. Del lado de la empresa el trámite sigue abierto, porque Toyota debe cerrar su aprobación interna.
La planta se levantará dentro del predio donde la terminal japonesa produce desde 1997 y sumará una tecnología que hoy no se fabrica en el país. Ámbito, que describió el contenido de la resolución, informó que el vehículo será un híbrido eléctrico no enchufable y consignó una inversión de US$1.252.926.108, por debajo de los US$1.341 millones anunciados.
El perfil es exportador. Según las proyecciones oficiales, cerca del 70% de la producción irá al exterior y generaría ventas por unos US$1.280 millones anuales. La cifra se acerca al total de la inversión anunciada, aunque una es un flujo anual y la otra un desembolso, y la primera depende de que se cumpla el plan productivo. Argentina ya funciona como plataforma exportadora de Toyota, sobre todo por la pick-up Hilux.
En empleo, el Ministerio de Economía estima unos 3.600 puestos durante la construcción y cerca de 2.600 durante la operación, entre directos e indirectos. Suman 6.200, pero corresponden a etapas distintas y no son simultáneos ni todos permanentes. La obra también podría abrir oportunidades para proveedores de autopartes, logística y servicios industriales.
El RIGI ofrece a los proyectos grandes beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios, además de estabilidad normativa por un plazo largo. Hasta ahora la atención del régimen estaba puesta en energía y minería; Toyota lo extiende a la industria manufacturera. La compañía consideró la adhesión un paso fundamental.
Industrial Info estimó que la construcción podría comenzar en el tercer trimestre de 2027 y terminar hacia 2030.




