Las primeras reseñas del iPhone Duo, publicadas el 21 de octubre, coinciden en que es el mejor plegable del mercado, aunque con un precio de US$2.000 y varios compromisos propios de una primera generación. La lectura es de 9to5Mac, que repasó los análisis y quedó sorprendido por el grado de acuerdo en una categoría que suele polarizar.
Chance Miller, que firmó la reseña propia de ese sitio un día antes, concluyó que este formato representa el futuro del iPhone, aunque admitió que la primera generación trae concesiones. Una de esas concesiones tiene que ver con el uso. Quien mire sobre todo la pantalla externa y despliegue el equipo pocas veces por día va a sufrir el peso en una mano y la forma poco habitual de ese panel, así que el Duo solo cobra sentido si la pantalla interna grande entra en la rutina.
Hay otros dos puntos flojos. Muchas aplicaciones todavía no se adaptaron y, en el peor caso, muestran el diseño de un iPhone común en el centro de una pantalla interna casi toda negra. Volver a Touch ID después de usar Face ID también pesa. Los reseñadores tuvieron el equipo una semana y la mayoría dijo que no se acostumbró y que prefiere Face ID.
La marca del pliegue sigue siendo visible con ciertas luces y ángulos y se siente al pasar el dedo, pero las reseñas coinciden en que es la menos intrusiva que se vio en un plegable y que en el uso real no molesta. HTX Studio la midió. Con el equipo nuevo, el pliegue tenía 48 micrones de profundidad, alrededor de la mitad del grosor de una hoja de papel, y una inclinación menor a 0,1 grados, ambos valores mejores que los de los plegables rivales. Tras 3.000 pliegues, la profundidad subió de 48 a 167 micrones y la inclinación a 1,24 grados, cifras que lo acercan a las de otros plegables después de la misma cantidad de ciclos.
Joanna Stern probó la bisagra con una máquina que plegó el equipo 32.000 veces. Un sensor que mide deformación detectó un cambio, pero en sentido inesperado, porque la bisagra quedó más dura y no más floja. Stern dijo que no lo notaba en el uso normal.
En una prueba de juego de 30 minutos, HTX Studio registró 46,5 gradosC en el Duo, frente a 43,8 gradosC del iPhone 18 Pro y 43,2 gradosC del 18 Pro Max. La tasa de cuadros fue cerca de 20% menor que la de los modelos 18 Pro y el brillo cayó a 185 nits, sin sostener los 300. Stern también sintió calentarse la parte trasera en videollamadas de FaceTime y al sacar fotos. En batería, Tom’s Guide midió 13 horas y 20 minutos navegando por 5G con el brillo en 150 nits, más de tres horas por encima del Galaxy Z Fold 8 en condiciones equivalentes.
Stern resumió que, tras 20 años de iPhones casi iguales, es emocionante ver a Apple cambiar el rumbo, pero que el Duo sigue siendo de los productos de la marca más pensados para early adopters que probó en mucho tiempo. HTX Studio fue más escéptico. Cree que las ideas de Apple corrigen sobre todo defectos propios del diseño plegable y duda de que esto vuelva masivos a los plegables, porque las proporciones de las dos pantallas se contradicen. Si se mejora la externa, la interna queda como un cuadrado vacío, y si se favorece la interna, como hizo Apple, la externa se vuelve difícil de agarrar.
Stern ya imagina una segunda generación más liviana, con Face ID, mejor cámara interior, teleobjetivo, con suerte un precio menor y sin el calor en la mano. Según ella, la mayoría de las otras molestias pueden resolverse con actualizaciones de software y con desarrolladores que aprendan a diseñar apps para dos tamaños de pantalla.




