Apple presentó una demanda de 41 páginas contra OpenAI y tres ex empleados, a quienes acusa de haber robado documentos confidenciales, espiar prototipos de hardware y engañar a un socio de manufactura para que ejecutara una técnica de diseño de producto propia de la compañía. El caso se da mientras OpenAI prepara su primer dispositivo físico con inteligencia artificial, previsto para 2027, y Apple sostiene que ese desarrollo se nutrió de información que le pertenece.
La demanda apunta principalmente a tres personas. Tang Tan, que trabajó 24 años en Apple y llegó a ser vicepresidente de Apple Watch, dejó la compañía en 2024 para sumarse a io, la empresa de hardware fundada por Jony Ive que OpenAI compró el año pasado. Hoy Tan ocupa el cargo de jefe de hardware en OpenAI. Los otros dos acusados son Chang Liu, ingeniero de sistemas eléctricos que trabajó más de ocho años en el equipo del iPhone antes de unirse a OpenAI en enero de este año, y Yu-Ting «Alyssa» Peng, otra ex empleada de Apple que se incorporó a la startup en abril.
Liu retuvo una notebook de Apple y accedió a la nube corporativa
Según el escrito, cuando Liu anunció su salida no respondió a los pedidos habituales de Apple para todo empleado que se va: firmar un recordatorio de confidencialidad, coordinar una entrevista de salida y confirmar la devolución de equipos. Apple afirma que Liu se quedó con al menos una computadora de la empresa y que, semanas después de dejar el cargo, accedió al almacenamiento en la nube corporativo aprovechando una vulnerabilidad de autenticación que la compañía no conocía hasta ese momento. La demanda cita un intercambio de mensajes entre Liu y Peng en el que él celebra el hallazgo y ella responde que está lista para actuar. A partir de ese acceso, Apple sostiene que Liu descargó decenas de archivos con especificaciones técnicas, detalles de productos no lanzados y presentaciones de ingeniería, entre ellas una sobre la fabricación de las placas lógicas principales de sus dispositivos.
Peng habría filtrado proyectos internos y datos de proveedores
La demanda describe una comunicación sostenida entre Peng y Liu en los meses posteriores a la salida de este último, en la que ella lo mantenía al tanto de proyectos confidenciales, detalles de ingeniería y vínculos con proveedores de Apple. Apple asegura que el trabajo de Liu en el hardware competidor de OpenAI se apoyó en ese flujo constante de información. También se le atribuye a Liu haber instruido a Peng sobre cómo copiar archivos desde dispositivos de Apple evitando dejar rastro, una maniobra que la compañía interpreta como un intento deliberado de eludir sus controles de seguridad interna.
OpenAI habría pedido prototipos durante entrevistas laborales
Uno de los puntos más llamativos del expediente involucra directamente a Tang Tan en su rol de jefe de hardware de OpenAI. Apple sostiene que, al entrevistar a empleados propios para sumarlos a la startup, se les pidió llevar componentes en desarrollo y muestras de productos todavía no lanzados, una práctica de «mostrar y contar» que, según la demanda, buscaba obtener información privilegiada bajo la excusa de una entrevista de trabajo.
Apple pidió una compensación económica y una orden judicial que impida a OpenAI seguir usando la información que, según alega, fue sustraída. La startup todavía no presentó una respuesta pública al escrito, que quedó radicado en la Justicia estadounidense y deberá avanzar en las próximas semanas con las primeras audiencias del caso.




