Argentina podría cerrar 2026 con exportaciones totales de USD 101.100 millones, unos USD 14.000 millones más que los USD 87.111 millones registrados en 2025, según proyecciones del Estudio Broda. El salto más pronunciado vendría del sector energético, que encabezaría el crecimiento esperado en divisas para el año próximo.
La energía sumaría USD 7.230 millones frente a 2025
El rubro que más aumentaría respecto de 2025 sería el energético, con exportaciones estimadas en USD 18.330 millones, un incremento de USD 7.230 millones frente al ejercicio anterior. Vaca Muerta sostiene esa expectativa: la cuenca neuquina viene ampliando capacidad de transporte y los gasoductos en operación habilitan mayor volumen de gas hacia Chile, Brasil y la terminal de licuefacción proyectada para exportar GNL.
El complejo agropecuario alcanzaría USD 39.690 millones, con la soja como el rubro más pesado: USD 20.430 millones entre grano, aceite y harina. Le seguirían el maíz con USD 7.660 millones y el trigo con USD 4.070 millones. Carnes y lácteos sumarían otros USD 6.500 millones, mientras que el complejo automotriz aportaría USD 8.800 millones.
Caputo espera una mejora en la calificación soberana
El informe se conoce en un momento en que el equipo económico del ministro Luis Caputo recibe señales favorables del mercado de deuda. Fitch y Standard & Poor’s ya actualizaron la calificación soberana de Argentina en dólares, y desde el Palacio de Hacienda aguardan un movimiento similar de Moody’s. Una mejora adicional en el rating facilitaría el acceso al crédito internacional a tasas más bajas y reduciría el spread que los inversores exigen para financiar al país.
La combinación de mayor oferta de divisas por exportaciones y un costo de financiamiento en descenso es la base sobre la que el Gobierno y parte del mercado construyen el escenario de reactivación para 2026. Más dólares genuinos en el balance comercial aliviarían la presión cambiaria y le darían margen al Banco Central para acumular reservas sin depender exclusivamente del financiamiento externo.
Clima, obras y liquidación del agro: las variables clave
Las estimaciones del Estudio Broda suponen condiciones favorables que no están garantizadas. En energía, el ritmo de obras de infraestructura de transporte determina cuánto gas y petróleo puede cruzar la frontera: cualquier demora en los proyectos de ductos o en la terminal de GNL recorta el techo exportador. En el agro, el clima es la variable más sensible; una campaña seca en la región pampeana puede deprimir la cosecha gruesa y alejar el número proyectado. En minería, los proyectos de cobre y litio que engrosan las estimaciones de mediano plazo todavía están en etapas de desarrollo y construcción.
La acumulación efectiva de reservas depende no solo del volumen exportado, sino también del esquema de liquidación vigente: si las condiciones del blend cambiario o los incentivos para ingresar divisas se modifican, el impacto sobre las reservas del BCRA puede diferir del que sugieren los números brutos de exportación.
El dato más próximo que el mercado seguirá de cerca será la liquidación del agro en los primeros meses de 2026, coincidente con el pico de la cosecha de soja, y la evolución del precio del petróleo, que incide directamente sobre los ingresos del bloque energético.




