El ministro de Economía, Luis Caputo, estará en Bangkok desde el martes 13 de octubre para las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial, que se hacen del 12 al 18, con el objetivo de destrabar un desembolso pendiente de cerca de US$1.000 millones. Según pudo saber Infobae, la agenda oficial incluye un encuentro con la directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva.
TN informó, en cambio, que el Palacio de Hacienda todavía no había confirmado formalmente esa reunión porque la agenda no estaba cerrada. El giro se estima entre US$900 millones y cerca de US$1.000 millones: Mirador Provincial lo calculó en 636 millones de Derechos Especiales de Giro, equivalentes a unos US$900 millones. La delegación sumará al viceministro de Economía, José Luis Daza, al presidente del BCRA, Santiago Bausili, y al vicepresidente de la entidad, Vladimir Werning.
El viaje llega después de la misión técnica que el Fondo desarrolló en la Argentina a fines de septiembre. Los técnicos pasaron más de una semana con funcionarios del Ministerio de Economía revisando las metas del primer semestre de 2026 y la marcha del programa. Al terminar, fuentes del FMI dijeron que el diálogo seguía y que habría más información «a su debido tiempo». La tercera revisión y el desembolso siguen pendientes. Georgieva había visitado el país en julio.
En lo fiscal, el Gobierno acumuló un superávit primario de $6,29 billones entre enero y junio, contra una meta de $6,86 billones para el 30 de junio: quedó $573.974 millones por debajo. Y eso con una meta ya aliviada, porque el Fondo la había bajado en $1,60 billones, desde los $8,46 billones originales. Para que la revisión avance, el equipo económico necesita un waiver, o dispensa, del FMI por haber incumplido una meta cuantitativa.
En reservas, el BCRA cumplió la meta del 30 de junio por primera vez desde la firma del programa de 2025: la variación acumulada de las reservas netas desde fines de 2024 fue de -US$3.111 millones, frente a un piso de -US$8.600 millones, un margen de US$5.489 millones. El cálculo incorporó cambios que introdujo el propio FMI en las exigencias y en la metodología.
El Fondo ya concedió dispensas en varias oportunidades, tanto con la actual administración como con las anteriores, pero en su mayoría por dificultades con las reservas netas. Ahora el orden se invirtió: la meta de reservas se cumplió y la fiscal no. Esa combinación será parte de los temas que la delegación llevará a Tailandia. El Gobierno busca que el giro compense parte de la pérdida de reservas.




