Manuel Adorni renunció a la Jefatura de Gabinete y Diego Santilli asumió en su lugar, después de una reunión previa con Javier Milei en la Quinta de Olivos. La salida ocurrió en la misma semana en que el riesgo país cerró en 415 puntos básicos, su nivel más bajo desde abril de 2018, cuando empezó el deterioro financiero de la gestión de Mauricio Macri.
La crisis política tuvo repercusión en medios financieros internacionales, que describieron el episodio como un escándalo dentro del gabinete y cuestionaron el manejo político de la situación. Ese ruido no ayuda a un gobierno que busca sostener ante inversores la idea de un cambio cultural en la Argentina.
Santilli reemplazó a Adorni tras un fin de semana de negociaciones
La salida de Adorni se resolvió después de un viernes de reuniones y borradores para redactar la carta de renuncia. El propio Milei sostuvo públicamente que considera a Adorni una persona honesta, mientras el exfuncionario admitió haber sido calificado de corrupto y delincuente durante la crisis.
Para el mercado, la demora en resolver la salida sumaba ruido político. En el evento CEO Talks de El Cronista, semanas atrás, el número uno de JP Morgan en el país, Facundo Gómez Minujin, había señalado que el riesgo de la Argentina es político y no económico, y que la elección de 2027 será determinante para consolidar la recuperación.
El Gobierno proyecta u$s 50.000 millones en exportaciones energéticas y mineras
En paralelo a la crisis política, funcionarios y ejecutivos del sector energético expusieron en Buenos Aires ante inversores durante el Argentina Briefing organizado por S&P Global Energy. El secretario de Energía y Minería, Daniel González, proyectó que el país exportará u$s 50.000 millones en cinco años entre litio, cobre e hidrocarburos, y que la Argentina se ubicará entre los cinco mayores productores globales de cobre partiendo de cero.
El plazo promedio para desarrollar una mina en el país es de 16 años, por debajo del promedio mundial de 18 y cercano al de Brasil (17,2) y Chile (15,4), según datos de S&P Global expuestos por la analista Patricia Barreto. La especialista advirtió que la inversión real en exploración de cobre viene cayendo en la región, con más recursos destinados a minas existentes que a proyectos nuevos.
El CEO de Los Azules, el proyecto de cobre en San Juan que integran McEwen Copper y Stellantis, Michael Meding, señaló que el mayor desafío sigue siendo el acceso al capital. Su iniciativa requiere u$s 4.000 millones de inversión, un monto difícil de conseguir en el mercado local y que obliga a buscar financiamiento internacional.
Vaca Muerta y la economía del conocimiento suman dólares genuinos
Las inversiones proyectadas para Vaca Muerta en 2026 ascienden a u$s 13.890 millones, un 13,5% más que en 2025. El CEO de YPF, Horacio Marín, afirmó que la petrolera estatal será la mayor exportadora del país hacia 2030, con u$s 17.000 millones anuales entre crudo y gas natural licuado. El proyecto Argentina LNG, que YPF desarrolla junto a Eni y XRG, demanda u$s 30.000 millones de inversión y busca financiamiento externo por u$s 15.000 millones, lo que sería el project finance más grande de la historia de América Latina.
A esa lista se suma la economía del conocimiento, que superó por primera vez los u$s 10.000 millones en exportaciones anualizadas, con un crecimiento interanual del 11,7% y 285.000 trabajadores registrados. El sector ya representa el 53% de las exportaciones de servicios del país y se ubica como la tercera fuente de dólares detrás del agro y la energía.
Durante el panel de S&P Global, el moderador Leandro Caputo hizo una ironía sobre la posibilidad de recurrir a Jésica Cirio para financiar parte de estos proyectos, en referencia a otro caso bajo escrutinio esa misma semana. La discusión dejó un dato concreto: para que minería, Vaca Muerta y tecnología se traduzcan en dólares, hacen falta capital, reglas estables y financiamiento de largo plazo.




