La Unión Europea le ordenó a Google abrir dos de sus productos más estratégicos, Android y Google Search, a la competencia. La empresa tiene plazo hasta enero de 2027 para empezar a compartir datos de búsqueda con rivales y hasta julio de 2027 para modificar Android de modo que asistentes de inteligencia artificial de otras compañías tengan el mismo nivel de acceso que hoy tiene Gemini. Si no cumple, la Comisión Europea puede aplicarle una multa de hasta el 10% de su facturación anual mundial, una cifra que podría trepar a decenas de miles de millones de dólares.
Las dos decisiones se conocieron el jueves y se enmarcan en la Ley de Mercados Digitales (DMA), la normativa europea que obliga a las plataformas dominantes, designadas como gatekeepers o controladores de acceso, a dar a sus competidores condiciones equivalentes a las que se reservan para sí mismas. A diferencia de una multa aislada, este tipo de proceso técnico exige que la compañía cambie directamente cómo opera y se construye a partir de meses de intercambio entre Google y los reguladores de Bruselas.
Asistentes rivales podrán usar funciones del sistema en Android
La decisión sobre Android obliga a Google a darles a los asistentes de IA de la competencia, como ChatGPT, Claude o Perplexity, el mismo tipo de funciones del sistema y acceso a datos que hoy tiene reservado Gemini. En la práctica, esto implica mayor interoperabilidad: será el usuario quien decida si una app de terceros puede acceder a sus datos y al hardware del teléfono.
Entre los puntos técnicos que exige la UE figuran la activación por comandos de voz como Hey Google, la interacción directa con otras aplicaciones instaladas y el uso más completo de las capacidades de procesamiento del dispositivo. Todo esto debería habilitarse de forma gratuita, con documentación técnica adecuada y con niveles de eficiencia, latencia y calidad de datos comparables a los que recibe Gemini. Si estas condiciones se cumplen, un usuario de Android podría elegir en el futuro un asistente de otra compañía como asistente predeterminado del sistema, con un nivel de integración similar al que tiene hoy el producto de Google.
Búsquedas rivales accederán a datos históricos de Google
La segunda decisión apunta a Google Search y a la información que genera. La Comisión Europea determinó que motores de búsqueda competidores y también chatbots de IA, que en la práctica funcionan como buscadores en muchos casos de uso, deberán poder acceder a datos que hasta ahora permanecían exclusivamente en poder de Google.
Esta medida es similar a la que se dispuso en el juicio antimonopolio que Google enfrentó en Estados Unidos, donde también se lo obligó a compartir información valiosa de búsqueda con rivales para reforzar su capacidad de competir. La Comisión aclaró que habrá límites sobre cómo se puede usar esa información y que Google podrá verificar qué servicios acceden a los niveles más profundos de integración en Android, para asegurar que no se comprometan la seguridad ni la privacidad de los usuarios.
Google rechaza la medida y advierte riesgos de seguridad
La compañía se opuso a ambas decisiones y argumentó que estas exigencias representan un riesgo para la privacidad y la seguridad de sus usuarios, además de afectar la calidad de sus propios productos. Es un argumento similar al que utilizó Apple en Europa, donde decidió no lanzar la versión con IA de Siri y responsabilizó a la DMA por considerar que sus requisitos de interoperabilidad comprometían la seguridad de los usuarios.
La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para soberanía tecnológica, seguridad y democracia, Henna Virkkunen, sostuvo que con estas medidas buscan apoyar la innovación y la diversidad en la Unión Europea, y permitir una competencia justa en los mercados de asistentes de IA para dispositivos Android y motores de búsqueda.
Google tiene plazo hasta enero de 2027 para cumplir
El criterio de Bruselas también puede servir como antecedente para otros ecosistemas cerrados. Apple ya evitó lanzar funciones de IA de Siri en el mercado europeo por los requisitos de interoperabilidad de la DMA. En el caso de Google, el primer plazo concreto vence en enero de 2027, cuando deberá comenzar a compartir datos de búsqueda con rivales.




