La Auditoría General de la Nación le atribuyó al Banco Central una pérdida de US$1.023 millones en 2025 por contratos de derivados que usaron parte de las reservas de oro como respaldo. El BCRA contestó que la posición completa en el metal dejó un resultado neto positivo de US$2.505 millones. El cruce se hizo público entre el 8 y el 10 de octubre.
El señalamiento figura en el informe con que la AGN revisó los estados contables del Banco Central, cerrados el 31 de diciembre de 2025. La pérdida equivale a $1.469.155 millones y se descompone en US$960,2 millones por el resultado de los contratos y US$62,8 millones por primas de opciones. Según el organismo, al cierre del ejercicio ya no quedaban posiciones abiertas.
El presidente de la AGN, Juan Manuel Olmos, afirmó que el Central «erró el cálculo» sobre la evolución del precio internacional del oro y calificó la operatoria de especulativa. Agregó que la Auditoría no había registrado antes una pérdida de ese tamaño ni el uso de reservas físicas de oro en operaciones de este tipo.
La AGN separó dos movimientos. La tenencia de oro tuvo en 2025 una revaluación patrimonial superior a $8 billones por la suba de la cotización internacional, pero para Olmos eso no compensa lo anterior: «Una cosa es la revaluación del activo, que es meramente contable, y otra cosa es el resultado de la operatoria realizada con el oro subyacente». El organismo señaló que ese oro se había adquirido en gestiones anteriores, mientras que los derivados se concertaron durante la administración actual del Central, que conduce Santiago Bausili.
El comunicado del BCRA parte de otra lógica. Sostuvo que los contratos formaban parte de una cobertura sobre el 100% de la posición en oro y reconoció que arrojaron un resultado negativo, que atribuyó a la suba del precio del metal. Según la entidad, ese resultado es el costo habitual de cualquier cobertura. Para el Central, la estrategia solo puede evaluarse sumando las dos puntas de la operación, la apreciación del oro y el efecto de los contratos, y el saldo neto resultó «ampliamente positivo».
La discusión también alcanza la naturaleza de los contratos. La Auditoría dejó asentado que eran de cobertura, pero Olmos los presentó públicamente como una apuesta que salió mal con el precio del metal. El Central objetó esa doble caracterización: «Una operación financiera no puede ser de cobertura y especulativa a la vez».
El BCRA agregó que este tipo de cobertura no es nueva. Según su descargo, se aplica desde 2007, y entre ese año y 2011 los pagos por instrumentos similares, medidos contra el valor de mercado del oro en cartera, fueron cerca del doble de los de 2025. También dijo que los auditores externos no pusieron reparos a esas operaciones y que la AGN misma dio por razonables, en lo técnico y patrimonial, los estados contables de 2025.
El tramo más duro del comunicado apuntó a la conducción de la Auditoría, a la que el Central acusó de actuar con «fines puramente políticos». Recordó además que el organismo aprobó esos estados contables, que el BCRA describió como los de mayor resultado de su historia y con el mayor incremento patrimonial en 20 años.




