OpenAI presentó este martes 29 de septiembre, durante la keynote de su DevDay 2026, a Dots, asistentes de IA que quedan activos dentro de ChatGPT, trabajan en segundo plano con su propia computadora en la nube y se conectan a más de 4.000 aplicaciones. Cada Dot recibe una tarea, la ejecuta mientras la persona hace otra cosa y manda mensajes cuando necesita algo, a diferencia de un chatbot común, que solo responde cuando le escriben. El lanzamiento llega pocas semanas después de Muse, el asistente de Meta que apunta al mismo terreno.
Cada Dot tiene su propia computadora en la nube
Los Dots funcionan con GPT-6 Astra, el modelo que OpenAI presentó como motor del producto. Cada uno dispone de una computadora virtual remota desde la que abre un navegador web y opera las apps conectadas. El usuario puede entrar a esa máquina para seguir el avance de la tarea en tiempo real.
La interfaz se parece a una app de mensajería, con un diseño similar al de Muse, y cada asistente tiene un avatar personalizable. También se puede hablar con un Dot por llamada de voz desde ChatGPT en la web, en escritorio o en el celular. Se integra con Slack y Microsoft Teams, donde retoma el contexto de las sesiones en otras apps y dispositivos. El soporte por mensaje de texto llegará más adelante. Por ahora, cada usuario puede crear un solo Dot.
OpenAI dio dos ejemplos de uso. Un desarrollador que trabaja en una app le pide a su Dot que tome comentarios de clientes, construya y pruebe actualizaciones, y le muestre los cambios en un video. Un creador de contenido le encarga revisar la transcripción de una entrevista, elegir momentos para recortar, armar las notas del episodio y redactar textos para redes sociales.
La empresa sostiene que los Dots aprenden mientras trabajan. Con el tiempo ajustan sus resultados a las preferencias de cada persona y proponen tareas adicionales antes de que el usuario las pida. También se puede trabajar con un Dot junto a colegas en ChatGPT Space, un espacio colaborativo nuevo dentro de la app.
Reglas propias y revisión automática de cada acción
OpenAI dice que los Dots traen reglas integradas que definen cuándo pueden decidir sin consultar. El usuario puede sumar reglas propias para bloquear ciertas acciones o para exigir que le pidan permiso antes de ejecutarlas.
Los Dots incluyen además una función de auto-review, con la que el propio asistente verifica si una acción cumple con las reglas personalizadas y con los requisitos de seguridad. Según OpenAI, esa revisión también le permite detectar qué tareas conviene devolver al usuario, como el cambio de una contraseña.
Muse, de Meta, había salido unas semanas antes
Muse es el asistente personalizable de Meta, capaz de navegar la web, hacer compras, generar documentos y seguir objetivos del usuario. Ganó popularidad rápido, y con ella crecieron las dudas sobre su seguridad. Un usuario contó que Muse le entregó su dirección a un comprador de Facebook Marketplace sin que él lo supiera.
Dots y Muse comparten formato, con avatar, conversación tipo mensajería y tareas en segundo plano. Las dos empresas apuntan a agentes que ejecuten trabajo en lugar de limitarse a responder preguntas.
Llega a Pro, Business Premium y Enterprise
El despliegue comenzó el mismo día del anuncio para los usuarios de ChatGPT Pro y Business Premium. En Enterprise, incluidos los espacios de educación y salud, el acceso funciona como beta y lo tiene que habilitar el administrador del espacio de trabajo. El lanzamiento excluye por ahora al Espacio Económico Europeo, Suiza y el Reino Unido. Sobre la disponibilidad en Argentina y el resto de Latinoamérica no hay información oficial hasta el momento.
OpenAI aclaró que las conversaciones con un Dot no cuentan dentro de los límites de uso de ChatGPT. La compañía también está probando una función para que las empresas creen Dots «especialistas», pensados para cumplir roles puntuales dentro de una organización.
OpenAI dijo que los usuarios podrán sumar más Dots y escalar el rendimiento de cada uno, ya sea con más velocidad o con más volumen de trabajo por mes.




