Stord, la startup de Atlanta que ofrece infraestructura logística tercerizada para marcas de comercio electrónico, cerró una ronda de US$250 millones que eleva su valuación —es decir, el valor estimado de la empresa en el mercado privado— a US$3.000 millones. Esa cifra duplica lo que valía hace aproximadamente un año y convierte a la compañía en una de las startups de logística para e-commerce más capitalizadas de Estados Unidos. Con esta ronda, el total recaudado por Stord desde su fundación asciende a cerca de US$775 millones.
Quiénes pusieron el dinero y para qué
La ronda, anunciada el 26 de mayo de 2026, fue liderada por Strike Capital. Participaron fondos como Kleiner Perkins, Founders Fund, Franklin Templeton, Baillie Gifford, G Squared y Bond, entre otros. La diversidad de perfiles, desde fondos de capital de riesgo tradicionales hasta gestoras de activos institucionales, refleja el interés del capital financiero en apuestas de infraestructura logística con escala comprobada.
Según la propia compañía, el capital se destinará a profundizar su plataforma de fulfillment, ampliar las capacidades de software e inteligencia artificial, y expandir lo que denomina su «capa de inteligencia física» para el comercio. En esa línea, Stord también anunció el lanzamiento de Stord Labs, una unidad orientada a explorar robótica e IA de nueva generación aplicada a la cadena de suministro física.
Qué hace Stord y cómo compite
Stord combina almacenes físicos, gestión de inventario, transporte y software de operaciones bajo una misma plataforma. La propuesta apunta a marcas que necesitan tercerizar su logística sin perder el control directo de la relación con sus clientes finales, un punto de tensión habitual cuando las empresas operan a través de marketplaces como Amazon, donde la experiencia posventa queda en manos del intermediario.
La empresa afirma tener casi 100 ubicaciones de fulfillment a nivel global, procesar más de US$15.000 millones en volumen de ventas anuales —lo que en el sector se llama GMV, o valor bruto de mercancías— y trabajar con más de 1.000 clientes. También sostiene que sus paquetes llegan a cerca de uno de cada cuatro hogares estadounidenses por año, aunque esa cifra proviene del propio comunicado de la compañía y no tiene verificación independiente disponible.
El recorrido desde Georgia Tech hasta los US$3.000 millones
Stord fue fundada en 2015 por Sean Henry (CEO) y Jacob Boudreau (CTO) cuando ambos eran estudiantes universitarios, Henry en Georgia Tech y Boudreau cursando de forma remota en Arizona State. Con el tiempo, ambos abandonaron sus estudios para dedicarse a tiempo completo a la empresa. La compañía creció con fuerza durante la pandemia, período en el que el comercio electrónico aceleró su expansión y la demanda de infraestructura logística flexible se disparó.
En 2021, Stord alcanzó el estatus de unicornio, es decir, startup valuada en más de US$1.000 millones, con una valuación de alrededor de US$1.100 millones tras cerrar una ronda Serie D de US$90 millones. Luego del enfriamiento del mercado de capital de riesgo entre 2022 y 2023, la compañía continuó levantando capital: en 2025 cerró una ronda de US$200 millones en una combinación de equity y deuda, con una valuación estimada de US$1.500 millones. La ronda actual, a US$3.000 millones, representa el salto más significativo en su historia reciente.
Qué hay que seguir de cerca
El posicionamiento de Stord como alternativa a la logística de Amazon forma parte de su narrativa comercial hacia las marcas, no de una evaluación externa independiente. La compañía compite en un segmento con jugadores establecidos, como operadores logísticos tradicionales y plataformas de fulfillment como ShipBob o Flexport, además de la propia infraestructura de Amazon disponible para terceros a través de su servicio FBA (Fulfillment by Amazon).
Lo que no está disponible en fuentes verificables independientes son los ingresos exactos de Stord, su margen operativo, la tasa de retención de clientes o su crecimiento interanual detallado. Las cifras de GMV y cobertura de hogares provienen exclusivamente de materiales de la propia empresa. En la medida en que Stord avance hacia una eventual salida a bolsa o una nueva ronda, esos datos deberían volverse más transparentes y permitirán una evaluación más completa de su desempeño real frente a su narrativa de crecimiento.




