Tipo de cambio firme con menor volumen
El dólar mayorista cerró el miércoles en $1.412,50, con una suba de $1,50 respecto de la rueda anterior y el nivel más alto desde el 27 de abril. La cotización se mantuvo firme pese a que el volumen operado cayó 37,5% hasta US$427,9 millones, lo que sugiere un equilibrio entre oferta y demanda, aunque con menor actividad que en jornadas previas.
La oferta de divisas tuvo dos fuentes principales: la liquidación del sector agropecuario, que viene acelerando su ritmo de ventas, y el ingreso de fondos por emisiones de deuda corporativa. La media móvil de cinco días pasó de US$66 millones diarios en la primera semana de mayo a US$182 millones diarios más recientemente, lo que refleja el avance estacional de la cosecha gruesa.
El Central acumula compras en 95 ruedas seguidas
El Banco Central sumó US$132 millones en compras netas durante la jornada y extendió a 95 ruedas consecutivas su racha positiva en el mercado cambiario. Desde el inicio de 2026 acumula US$9.234 millones, un monto que representa más del 90% de la meta anual de acumulación de reservas. Solo en mayo, el BCRA lleva adquiridos US$2.079 millones.
El ritmo de compras en mayo estuvo impulsado, en parte, por un volumen inusualmente alto de emisiones de obligaciones negociables en el mercado local. Las colocaciones de deuda corporativa superaron los US$1.600 millones en mayo, por encima del total registrado durante todo abril. Estas emisiones implican ingreso de divisas al mercado oficial cuando las empresas convierten los fondos obtenidos en pesos.
Factores que sostuvieron el flujo en mayo
La combinación de liquidación agrícola estacional y emisiones corporativas explica buena parte del desempeño del BCRA en las últimas semanas. El agro concentra el grueso de sus ventas entre abril y julio, período en que la cosecha de soja y maíz se procesa y comercializa. Ese flujo regular de divisas le da al Central un margen amplio para comprar sin presionar el tipo de cambio al alza.
Las obligaciones negociables, en cambio, son un componente más variable. El nivel de colocaciones de mayo resultó excepcional respecto del mes anterior, lo que plantea la duda sobre si ese ritmo se sostendrá en junio. Si el flujo corporativo se normaliza y la liquidación agrícola empieza a desacelerarse hacia el segundo semestre, el margen del BCRA para seguir comprando al mismo ritmo podría reducirse.
Contexto del programa cambiario
El esquema vigente opera dentro de bandas cambiarias, con el BCRA interviniendo para acumular reservas cuando el tipo de cambio se ubica por debajo del techo de la banda. La firma del acuerdo con el FMI a comienzos de año fijó metas de acumulación de reservas como uno de los indicadores centrales del programa. Superar el 90% del objetivo anual en los primeros meses implica un margen holgado respecto del calendario previsto, aunque las metas trimestrales específicas no fueron detalladas en las fuentes disponibles.
El dato del tipo de cambio cerrando en máximos de un mes, combinado con menor volumen operado, también puede interpretarse como una señal de que la oferta de divisas, aunque presente, no fue tan abundante como en ruedas anteriores. La menor actividad en el mercado mayorista no generó tensión en la cotización, pero marcó un ritmo más pausado respecto de los días de mayor liquidación agrícola.




