El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) completará su construcción en octubre de 2026 y comenzará a operar en enero de 2027. Desde ese momento, el consorcio que lo integra proyecta exportaciones de crudo no convencional por más de US$ 5.000 millones anuales, una cifra que podría escalar a más de US$ 17.000 millones con las ampliaciones previstas para años siguientes.
Un ducto de 437 kilómetros para sacar crudo de Vaca Muerta
El VMOS es un oleoducto de 437 kilómetros que conecta la cuenca Neuquina con el océano Atlántico a través de Río Negro. Hasta ahora, la capacidad de evacuación de crudo desde Vaca Muerta era el principal límite para aumentar las exportaciones. El proyecto busca resolver ese obstáculo: a máxima capacidad, cada día que el sistema no está operativo implica una pérdida de US$ 50 millones en ventas externas que no se concretan.
El consorcio está integrado por YPF, Pan American Energy (PAE), Pluspetrol, Vista Energy, Pampa Energía, Tecpetrol, Chevron, Shell y Gas y Petróleo del Neuquén (G&P). La capacidad inicial prevista es de 180.000 barriles por día (bpd), con una expansión a 377.400 bpd hacia mediados de 2027 y una proyección de largo plazo de 550.000 bpd. Con ampliaciones adicionales en las estaciones de bombeo, el sistema podría transportar más de 700.000 barriles diarios y permitir que la Argentina alcance una producción total cercana a 1,5 millón de barriles por día, casi el doble del nivel actual.
US$ 2.900 millones y 14 bancos para financiar la obra
El VMOS fue uno de los primeros proyectos en adherirse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con desembolsos comprometidos por US$ 2.900 millones. Para financiarlo, el consorcio estructuró el mayor project finance de la historia argentina: 14 bancos e instituciones financieras aportaron los fondos. La obra genera actualmente empleo directo para 3.108 personas.
Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, señaló que la inauguración del VMOS es uno de los «objetivos fuertes» de la industria para los próximos meses. La obra enfrenta, además, un riesgo logístico concreto: las monoboyas que se instalarán 8 kilómetros mar adentro, a la altura de Punta Colorada, las fabrica la empresa neerlandesa Bluewater en Emiratos Árabes Unidos. El conflicto en el estrecho de Ormuz afecta la cadena de entrega. «Si sigue el bloqueo hasta septiembre, tenemos un problema», reconoció Marín. También aclaró que existe un plan alternativo: importar una boya desde Latinoamérica, con mayor costo y distinta especificación técnica, pero que acortaría los tiempos.
Argentina LNG busca US$ 20.000 millones antes de fin de 2025
En paralelo al VMOS, YPF avanza con el proyecto Argentina LNG, orientado a la licuefacción de gas natural para exportación. El consorcio actual considera ampliar la capacidad de 12 a 18 millones de toneladas métricas anuales (MTPA) mediante la incorporación de un cuarto socio; una de las empresas en análisis es Saudi Aramco. Los socios actuales son la italiana ENI y la emiratí XRG, que comprarían gran parte del gas licuado y los líquidos asociados.
La intención de YPF es acelerar desde fines de junio la búsqueda de financiamiento, con JP Morgan y Santander como principales estructuradores. El objetivo es tomar la decisión final de inversión antes de fin de 2025, por un monto estimado de US$ 20.000 millones. Desde la empresa señalan que el conflicto en Medio Oriente redimensionó el interés global por el proyecto: los compradores ya no priorizan solo el precio del gas, sino también la seguridad del suministro y la diversificación geográfica.




