Entre el 14 de abril de 2025 y el 13 de abril de 2026, la evolución del dólar oficial mostró recorridos muy distintos en América latina. En ese período, varias monedas de la región se fortalecieron frente a la divisa estadounidense, mientras que Argentina quedó como la excepción: el dólar subió 13%.
El retroceso más marcado se registró en Paraguay, donde el dólar cayó cerca de 19%. Le siguió Colombia, con una baja de 15%. En Brasil, el real se apreció 14,7% frente al dólar; en México, la moneda estadounidense perdió casi 11% frente al peso; en Perú, el sol avanzó 9,5%; y en Chile, el dólar descendió alrededor de 5%.
Inflación, atraso cambiario y actividad en baja
En el caso argentino, el movimiento del tipo de cambio convivió con una inflación mensual de 2,9% en enero de 2026 y de 2,9% en febrero. Para marzo de 2026, consultoras privadas relevaron subas de precios de 3% o más. Así, el primer trimestre acumuló cerca de 9,2%.
Las estimaciones privadas ubicaron la inflación de los últimos doce meses en un rango de 30% a 35%, por encima de la devaluación del 13%. En ese marco, se calculó un atraso cambiario real de entre 18 y 20 puntos porcentuales. La meta oficial para todo el año había sido fijada en la Ley de Presupuesto.
La actividad industrial también mostró señales de deterioro. En febrero de 2026, el Índice de Producción Industrial Manufacturero registró una caída interanual de 8,7%. De las 16 divisiones industriales relevadas, 14 terminaron con bajas. Entre los descensos más profundos aparecieron el sector textil, con 33,2%; maquinaria y equipo, con 29,4%; y la industria automotriz, con 24,6%.
A eso se sumó una utilización de la capacidad instalada de 53,6% en enero de 2026. En paralelo, la Universidad Torcuato Di Tella estimó en febrero una probabilidad de 99% de recesión técnica. La UIA, por su parte, relevó que más de 45% de las empresas industriales tenía atrasos en pagos de salarios, proveedores o servicios. Industria y comercio, además, concentran casi 45% del empleo privado registrado.
El contraste con energía y la tasa en pesos
En contraste con la debilidad de buena parte de la economía real, el sector energético exhibió números en alza. La producción de petróleo alcanzó en febrero los 874.000 barriles diarios, con un crecimiento interanual de 15,9%. Vaca Muerta explicó 68% del crudo nacional.
Además, las exportaciones energéticas dejaron en 2025 un superávit de 7.815 millones de dólares. A la vez, Goldman Sachs proyectó inversiones de hasta 60.000 mil millones de dólares para los próximos cinco años.
En el mercado financiero, el Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA proyectó para abril de 2026 una tasa TAMAR en torno a 27% anual. En Perú, en tanto, el rendimiento del sol se ubicó en 4,25%.
En la comparación regional también aparecen diferencias institucionales y políticas. En Brasil, el Banco Central cuenta con autonomía legal desde 2021. Además, Lula armó una coalición con Geraldo Alckmin, su adversario histórico. En la Argentina, el antecedente de diciembre de 2015 mostró una reacción favorable del mercado a la salida del cepo, en un contexto en el que la devaluación fue de 40%.




