Dreamco factura hoy más de USD 300 millones y mantiene su meta de llegar a USD 500 millones en cinco años. Para achicar esa brecha, Jonathan Gerszberg, el empresario que conduce la compañía, confirmó que la firma evalúa de forma permanente adquisiciones de marcas locales, regionales o globales, con foco en las categorías de Cuidado personal y Cuidado del hogar. “Estamos mirando varias cosas”, dijo, sin precisar objetivos concretos.
Magistral pasó de 25% a 50% de participación de mercado
El salto más visible del portafolio reciente llegó de la mano de las marcas que Dreamco le compró a P&G Argentina: Magistral, Ariel y Ace. Magistral era el caso más crítico: había caído a 25 puntos de share antes de la adquisición. Hoy, según Gerszberg, está en 50% de su categoría. El empresario atribuye la recuperación a una inversión sostenida en construcción de marca y a un posicionamiento premium que mantuvieron a pesar del contexto. Magistral cuesta más que sus competidores, pero, según la empresa, rinde tres veces más. Ariel siguió el mismo camino, con el objetivo de ser la marca número uno en remoción de manchas y un precio por encima del promedio. Ace, en tanto, llevaba cinco años fuera del mercado cuando Dreamco lo reincorporó.
La compañía también lanzó extensiones de línea para Magistral: un producto para pequeñas superficies de cocina y otro para lavavajillas automático, una categoría en la que la marca ya lidera el segmento manual, pero no tenía presencia.
El consumo masivo se achicó 15% desde 2023 y se recuperó apenas dos puntos
Gerszberg fue explícito sobre el contexto: las categorías de consumo masivo se contrajeron alrededor de 15% entre 2023 y 2024, y la recuperación posterior no superó uno o dos puntos porcentuales. El crecimiento de Dreamco, entonces, no vino de una expansión del mercado, sino de ganarle participación a competidores. “Lamentablemente, nuestro crecimiento no viene porque se agrandó la torta”, reconoció.
Frente a eso, la empresa dice haber apoyado su expansión en tres ejes: inversión constante en marcas, eficiencia operativa y aprovechamiento de la experiencia que ya tenía con Plusbelle y Zorro, dos marcas del portafolio original que compiten con precios muy por debajo del promedio del mercado. Esa estructura de costos ajustada fue, según Gerszberg, lo que les permitió pasar el test de competitividad que impuso la apertura comercial sin mayores sobresaltos.
La apertura comercial no trajo competidores nuevos en sus categorías
Cuando el Gobierno avanzó con la apertura, Dreamco revisó su posición competitiva. La conclusión interna fue que la compañía tenía margen suficiente para absorber el impacto. Gerszberg argumenta que las categorías en las que opera, productos de uso diario, no recibieron un ingreso masivo de marcas extranjeras. Además, señaló que el Gobierno impulsó medidas de simplificación regulatoria en cosmética, cuidado personal y cuidado del hogar que la empresa valora porque reducen costos y tiempos operativos.
Para 2026, Dreamco dice estar ejecutando por encima del presupuesto previsto, con iniciativas que arrancaron en 2025 y cuyos efectos se están viendo recién ahora en ventas y costos. Las eventuales adquisiciones que está evaluando son el próximo paso: Gerszberg no confirmó ni descartó operaciones en curso, pero dejó en claro que la búsqueda sigue activa y que la lógica no va a cambiar. “Es más conveniente comprar una marca arraigada en el mercado que construir una de cero”, reafirmó.




