Qué ocurrió y reacción de los mercados
En las últimas horas el precio del petróleo registró un salto intenso que llevó al barril por encima de US$ 102, con subas diarias que superaron el 7%. El movimiento se desencadenó tras el fracaso de conversaciones diplomáticas y el anuncio de medidas militares que afectan puertos vinculados al Estrecho de Ormuz. Ese estrecho es una vía clave para el comercio petrolero global y cualquier restricción en su tránsito eleva la prima geopolítica que los compradores pagan por entregas inmediatas.
La reacción en los mercados fue rápida. Las plazas europeas abrieron con caídas notorias y los inversores buscaron refugio en el dólar y en activos conservadores. En los contratos, el WTI se movió hacia US$ 102.50 y el Brent alcanzó niveles cercanos a US$ 104.20. Indicadores de renta variable mostraron bajas que llegaron a un promedio del 1-2% en varios índices y el indicador del dólar avanzó alrededor de 1.3%. En el mercado físico empezaron a verse primas significativas para entregas inmediatas, con algunos cargamentos negociándose con sobreprecios que en casos puntuales se aproximaron a US$ 150 por barril.
Importancia del Estrecho de Ormuz e impacto macro
El Estrecho de Ormuz concentra una fracción muy importante del flujo de hidrocarburos mundial: entre el 20% y el 30% del crudo global transita por esa ruta, lo que equivale a aproximadamente 21 millones de barriles diarios en las estimaciones más recientes. Una interrupción sostenida en esa vía puede reducir la oferta física disponible en el corto plazo, generar cuellos de botella logísticos y convertir la tensión política en un choque energético real, no solo en una reacción especulativa.
Las implicancias económicas son dobles. Por un lado, un aumento persistente del precio del petróleo presiona la inflación global. Por otro, puede frenar el crecimiento si los mayores costos energéticos se trasladan al consumo y a la producción. En Estados Unidos la inflación anual se ubicó en torno al 3.3% en marzo de 2026, un dato que ya generaba inquietud y que se vuelve más sensible ante el encarecimiento del crudo. Analistas manejan distintos escenarios: si las conversaciones diplomáticas se reanudan y la tensión afloja, es factible una corrección a la baja del orden del 10% desde los picos; si en cambio se consolida un bloqueo que dificulte el paso por Ormuz, el Brent podría escalar por encima de US$ 130 y la inflación global sumar entre 2 y 4 puntos porcentuales adicionales en el horizonte de meses.
En el plano del suministro, hay señales de que algunos cargamentos físicos ya se negocian con primas de entre US$ 20 y US$ 50 sobre los contratos futuros para entregas inmediatas en la región del Golfo Pérsico, lo que refleja una tensión real en la disponibilidad de barriles.
Efectos en Argentina
La suba del crudo tiene efectos directos en la economía local. Las petroleras con actividad en el país podrían registrar mayor valuación en sus ventas externas, pero al mismo tiempo aumentan los costos para los combustibles importados, en particular el diésel. En la apertura del mercado local el índice bursátil cayó alrededor de 1.8% y el segmento paralelo del dólar se ubicó cerca de $1.450 al inicio de la jornada. En los despachos oficiales se monitorea la situación por el impacto sobre precios domésticos y sobre la brecha cambiaria: la autoridad monetaria podría evaluar intervenciones si el dólar paralelo supera niveles críticos, como $1.500.
También hay potenciales ganadores. La actividad de hidrocarburos no convencionales, incluida la producción vinculada a Vaca Muerta, podría ver un impulso en sus exportaciones. Proyecciones privadas estiman un aumento cercano al 20% en ciertos escenarios de precios sostenidos. Sin embargo, ese efecto favorable para la oferta exportable no neutraliza el riesgo inflacionario que genera el encarecimiento del petróleo en un país ya sensible a los precios de los combustibles.
Qué seguir en las próximas horas
La situación se mantiene en desarrollo. Será clave observar si se reanudan instancias diplomáticas o si las medidas en el mar se ejecutan y se prolongan. Entre los indicadores a monitorear están la evolución de los precios del WTI y del Brent, el comportamiento del mercado físico y de las primas para entregas inmediatas, los movimientos del dólar en los distintos segmentos locales y los comunicados oficiales que puedan determinar medidas sobre reservas o logística portuaria. Los datos citados están actualizados al 13 de abril de 2026 y reflejan el escenario de apertura tras la escalada de las últimas horas. La volatilidad esperada aconseja cautela para inversores y consumidores ante cambios bruscos de precios y en las referencias del combustible.
Descargo: Esta nota tiene carácter informativo y no constituye recomendación de inversión. Las decisiones financieras requieren asesoramiento profesional que considere el perfil de riesgo y la situación particular de cada inversor.




